La Policía Nacional, en un golpe certero al crimen organizado, informó que extraditan a Ismael Ceballo Pérez, un sujeto que, alegadamente, tenía al país en jaque con un sinnúmero de crímenes. Este ‘duro’ de la calle llegó de Miami, Florida, de una vez al AILA, para enfrentar la justicia dominicana. Acusado de homicidios, atracos a mano armada y un viaje de violaciones a la Ley de Armas, su captura marca un precedente importante en la lucha contra la delincuencia. El Departamento de Búsqueda y Captura de Prófugos de la Policía Nacional fue el encargado de recibirlo, asegurando que este ‘tigueraje’ no se quede sin pagar por sus fechorías.
La logística detrás de esta extradición fue una vaina bien coordinada, donde el Departamento OCN-Interpol Santo Domingo, la Dirección General de Migración y la Unidad de Repatriados del Ministerio Público se fajaron, demostrando que la cooperación internacional no es un relajo. Cuando se trata de perseguir a los que hacen de las suyas en nuestro patio y luego cogen la patica para afuera, no hay espacio para la chercha. Este tipo de operaciones envían un mensaje claro a cualquier antisocial que piense que cruzando la frontera se va a librar de la justicia: el brazo de la ley es largo y te alcanza donde sea, klk.
Ismael Ceballo Pérez, según los expedientes, era un personaje de cuidado. Se le atribuyen varios homicidios, incluyendo las muertes de Edwin José de los Santos Surún y Richard Damin Castaño Matos, víctimas de su alegado accionar. Además, la vaina se pone más complicada, pues se le vincula a conflictos por el control de puntos de venta de sustancias ilícitas, lo que usualmente termina en balaceras y un desorden en el vecindario. Este tipo de delincuencia no solo atenta contra vidas, sino que también desestabiliza comunidades enteras, sembrando el miedo entre la gente de trabajo.
Pero ahí no para la cosa, mi gente. Este caballero también está en el ojo del huracán por su presunta participación en atracos, algunos de ellos afectando a figuras del ámbito artístico, tanto aquí como en el extranjero. Eso te dice qué tan diversificado era su ‘bateo’ criminal. Las órdenes de arresto, emitidas por los juzgados de instrucción del Distrito Nacional, citan artículos del Código Penal Dominicano como el 295 y 302 (homicidio), y de la Ley 631-16 sobre armas, poniendo en evidencia la seriedad de los cargos que pesan sobre él. Se le acabó el relajo de una vez, como decimos aquí.
Esta captura no es solo un número más para la Policía Nacional; es una muestra palpable del compromiso de nuestras autoridades por sanear las calles y llevar tranquilidad al pueblo dominicano. La colaboración interinstitucional y el apoyo de organismos internacionales son claves en este tipo de operativos, que buscan desmantelar las redes criminales que tanto daño hacen. Que se prepare el Ministerio Público porque a este se le viene un viaje de preguntas y, asegún, una condena de las que pican. La seguridad ciudadana es una prioridad y acciones como estas refuerzan la esperanza de vivir en un país más justo y seguro.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




