¡Ay, sí, mi gente! Las altas temperaturas están de lo más bien con nosotros y, según la noticia, Salud Pública está clarita en que no es un relajo. Por eso, el ministro de Salud, Víctor Atallah, ha hecho un llamado enfático para que nos pongamos las pilas y reforcemos las medidas de Prevención. La idea es simple, pero crucial: evitar la deshidratación, el agotamiento y otras complicaciones que nos puede traer este calorón que a veces nos ahoga.
El ministro Atallah, quien de acuerdo al reporte es cardiólogo, hizo hincapié en una vaina fundamental: la hidratación. No espere a que la sed le dé duro para beber agua, ¡no señor! Hay que estar bebiendo agua de una vez, a cada rato, como si no hubiera un mañana. Esto es especialmente importante para la gente que se faja trabajando al aire libre, los que hacen ejercicio o que por cualquier razón tienen que estar expuestos al sol por mucho tiempo. No es para caer en un chin de malestar por no tomar agüita.
Asegún el ministro, el calor excesivo no es para subestimarlo, y su impacto en nuestra salud es serio. Por eso, además de hidratarnos, nos dice que hay que protegernos del sol y ponerle un ojo a los más vulnerables. Son medidas que, aunque parecen sencillas, pueden evitarnos un viaje de complicaciones de salud que nadie quiere. Es la cosa de andar con un poquito de cautela y no dejarse llevar por el ‘tigueraje’ de que ‘eso no da na”.
Ojo con el sol directo, señores. La noticia recomienda evadirlo en las horas pico, cuando el calor está que quema, y bajarle un poco a las actividades físicas intensas en la calle. Si su trabajo le exige estar bajo el sol, el ministro aconsejó tomar pausas frecuentes y buscar sombra. ¡No se haga el superhéroe bajo este sol de mediodía, klk! Buscar un palito de sombra de vez en cuando le va a hacer un bien enorme al cuerpo.
Para complementar, la nota de prensa también sugiere que nos vistamos con ropa ligera y holgada. Nada de andar apreta’o con este calor. Y en la casa y la oficina, ¡a abrir las ventanas! Hay que mantener todo ventilado. Si el calor te está dando muy duro, un duchazo fresco o unos paños húmedos pueden ser un bacano para ayudar al cuerpo a regular la temperatura. Es una chercha simple, pero que refresca.
Un punto que Atallah enfatiza muchísimo es la atención a los grupos más frágiles de la población. Estamos hablando de los niños pequeños, los bebés, nuestros envejecientes y aquellas personas que ya tienen condiciones médicas como problemas del corazón, respiratorios, de riñón o diabetes. Esta gente tiene un riesgo mayor frente a las temperaturas altas, así que hay que estar bien pendientes de ellos, ¿me entienden? No es para que cojan lucha ellos solos.
Y una vaina crítica que nunca se debe olvidar: ¡Jamás, óigase bien, jamás dejen a un niño, a un adulto mayor o a una mascota solos dentro de un vehículo estacionado! Ni por cinco minutos. La temperatura dentro de un carro puede subir de una vez y ponerse peligrosa en un dos por tres. Es un peligro que se puede evitar con solo un chin de sentido común y no pensar que ‘no va a pasar na”.
El reporte también nos pone en alerta sobre cuándo buscar ayuda médica. Síntomas como mareos, dolor de cabeza, debilidad, náuseas, calambres o sed intensa son señales de que el calor está haciendo de las suyas. Si esto le pasa, la noticia recomienda parar lo que está haciendo, irse a un lugar fresco y beber agua. Pero si ya hay confusión, desorientación, se pierde el conocimiento o la temperatura del cuerpo se eleva mucho, ¡ahí sí que hay que volar para el médico de una vez! Porque eso ya es un golpe de calor, y eso no es juego.
El ministro Atallah, según lo expuesto, reitera que la Prevención es la mejor herramienta, y empieza por esas acciones cotidianas que a veces pasamos por alto. Hay que mantenerse atento a las recomendaciones oficiales y no dejar la salud para después. ¡Pilas, que la vida es chula y hay que cuidarse!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




