¡Ay, mi gente! Prepárense porque la tecnología está dando un giro ‘heavy’ por allá en China. Asegún la noticia, lo que antes era un concepto técnico, los ‘tokens de IA’, ahora se han convertido en la nueva ‘vaina’ para fidelizar clientes. ¿Se imaginan que por beber un café o usar la tarjeta de crédito te regalen unidades de inteligencia artificial? ¡Es una chercha! En el país asiático, estos ‘tokens’, que son la unidad mínima con la que la IA procesa texto y mide su consumo, están invadiendo el día a día, de una forma que ni te lo esperas, transformando la manera en que las empresas enganchan a su público.
La cosa no es casual, ¡no, señor! Según reporta Rest of World, este fenómeno tiene una explicación bien ‘chula’. El consumo diario de ‘tokens’ en China ha pegado un salto que ni el mismísimo David Ortiz en sus mejores tiempos. A principios del 2024, la Administración Nacional de Datos reportaba unos 100.000 millones de ‘tokens’ consumidos al día. ¿Y qué creen? Para junio, CCTV Finance ya hablaba de la friolera de 500 billones. Aunque gran parte es de empresas, el pueblo también se está ‘metiendo de cabeza’ en esta onda, lo que ha disparado su popularidad.
Y aquí es donde viene el ‘bacano’ del asunto: mientras en Occidente se están volviendo locos para bajar la factura del consumo de ‘tokens’, en China te los regalan como si fuera un dulce. Esto es posible porque, según la noticia, los modelos chinos de código abierto son muchísimo más baratos. Se estima que el costo es entre un 60 y un 90% inferior a los que ofrecen empresas como OpenAI o Anthropic. Así que, regalar ‘tokens’ no solo es viable, sino que se ha vuelto una estrategia ‘jevi’ para asociarse con la tecnología de punta y mantener a la clientela pegá’a.
Pero la ‘vaina’ no para ahí. Los bancos en China se han puesto las pilas con este tema. La startup Moonshot AI, creadora del modelo Kimi K3, según el reporte, lanzó una tarjeta de crédito junto al Banco Agrícola de China y American Express que te da ‘tokens’ con cada compra. El Merchants Bank, por su parte, sacó una tarjeta para desarrolladores de IA con hasta 1,800 millones de ‘tokens’ de modelos MiniMax. Y para rematar, el Shanghai Pudong Development Bank tiene otra que regala hasta 3,000 millones de ‘tokens’ de modelos Qwen. ¡Es como si aquí te dieran millas aéreas, pero para tu IA! ¡Un tigueraje de lo más innovador!
Y si crees que esto es solo para bancos, ¡espérate! Cafeterías y restaurantes también están en el ‘coro’. El AGI Bar en Pekín te da acceso ilimitado a DeepSeek V4 Flash mientras te empujas una copa. Y hay hasta un restaurante de ‘dumplings’ que te da bonos de ‘tokens’ por comer allí, invitándote a ‘alimentar también a tu agente de IA’. ¡Es un viaje de creatividad! Además, en el mercado online de segunda mano Xianyu (el Wallapop de ellos), la gente está revendiendo paquetes de ‘tokens’ o compartiendo cuentas para dividir el gasto. ¡Un relajo con beneficio!
Las operadoras de telefonía, ¡ni por error se quedan! Gigantes como China Telecom, China Unicom y China Mobile ya ofrecen planes de ‘tokens’ al estilo de los datos móviles, con precios que van desde 1 yuan por 400.000 ‘tokens’. ¡Está de lo más bien esa ‘vaina’! Y la banca china, según el reporte, también le ha cogido el gusto, utilizando los ‘tokens’ como un criterio para préstamos a startups de IA en Guangzhou. Miden el consumo y la producción de ‘tokens’ para evaluar su situación financiera y decidir cuánto prestarles. ¡Una movida bien original para ver el ‘flow’ de un negocio emergente!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



