¡Atención, mi gente! La Ciudad Colonial de Santo Domingo se engalana con su famoso ‘Circuito de Fe’, una vaina bacana para celebrar el Domingo de Resurrección. Este recorrido por las iglesias históricas de la primera ciudad del Nuevo Mundo no es solo una ruta religiosa, sino una inmersión profunda en la cuna del catolicismo en América. Desde la llegada de Cristóbal Colón, la fe echó raíces aquí, y esa historia la sentimos en cada rincón de nuestra Zona Colonial. Es un plan jevi para vivir la Pascua, conectando con nuestras raíces y esencia dominicana.
El *turismo religioso* en este pedacito de nuestra tierra es una experiencia única, ofreciendo explorar más de veinte templos, joyas arquitectónicas de los siglos XVI al XVIII. Hablamos de la imponente Catedral Primada de América, la Iglesia de las Mercedes y el Convento Regina Angelorum. Estas edificaciones guardan siglos de historia católica y son testimonios del ingenio y la fe de nuestros antepasados. Este circuito es fundamental para entender la identidad dominicana, mezclando cultura, historia y la devoción que nos caracteriza.
El Domingo de Resurrección, o Domingo de Pascua, es la fiesta principal de los cristianos, conmemorando el regreso de Jesús a la vida tras su crucifixión. Es la señal de que la vida siempre le gana a la muerte, la luz a la oscuridad, confirmando la divinidad de Jesús. Aquí en la Ciudad Colonial, esta celebración adquiere un sabor especial, con misas y actividades que le dan un toque diferente a la jornada, cerrando el triduo pascual con ambiente de esperanza y alegría. Muchos dominicanos devotos se dan cita para sentir esa conexión profunda con su fe.
Para este día tan importante, la Ciudad Colonial ha preparado un itinerario detallado, centrado en la Misa de Pascua de Resurrección. La Catedral Primada, por ejemplo, ofrece misas a las 12:00 p.m. y a las 5:00 p.m., brindando opciones para todos. Al caer la tarde, el Parque Colón se convierte en el escenario de actividades culturales y musicales que prometen ser un verdadero goce a partir de las 7:00 p.m. Esto demuestra que la fe y la cultura van de la mano en nuestro país, haciendo de esta celebración un ‘coro’ completo, espiritual y social para toda la familia.
Más allá de las misas, este circuito invita a contemplar la riqueza arquitectónica y el arte sacro. Templos como la Iglesia del Convento de los Dominicos, primera universidad del Nuevo Mundo, o la Iglesia de Santa Clara, el primer convento de monjas, son paradas obligatorias. Caminar por sus naves es como retroceder en el tiempo, sintiendo la solemnidad y la paz que irradian. El Ministerio de Turismo apoya estos eventos, fomentando el turismo cultural y religioso, renglón clave para nuestra economía y la preservación del patrimonio, atrayendo a locales y extranjeros.
Este peregrinaje cultural y espiritual por la Ciudad Colonial no solo nutre el alma, sino que dinamiza la vida del sector. Es una oportunidad chula para que visitantes y locales apoyen los negocios del área, desde pequeños artesanos hasta restaurantes que ofrecen nuestra rica gastronomía. Actividades como ‘Turizoneando’ complementan la oferta, aportando su toque artístico y haciendo que el ambiente sea más festivo y acogedor. La interacción entre la gente y el entorno histórico crea una experiencia inolvidable que vale la pena vivir.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




