El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) se ‘lució’ una vez más, confirmando el rescate ‘de una vez’ de 19 personas que estaban atrapadas en la Loma del Blanco, en Monseñor Nouel. Este tremendo operativo de rescate es un recordatorio claro de la ‘brega’ constante que enfrentan nuestras instituciones ante las inclemencias del tiempo. Con el país bajo un manto de alertas, donde dos provincias se mantienen en amarilla y otras quince en verde, la vigilancia no es un ‘juego de niños’, sino una prioridad absoluta para garantizar la seguridad de cada dominicano. La verdad, que cuando el COE rescata vidas, nos da un respiro a todos.
Las provincias de Monseñor Nouel y San José de Ocoa son las que están bajo alerta amarilla, lo que significa un riesgo considerable de inundaciones repentinas y deslizamientos. Mientras tanto, en alerta verde, tenemos un ‘montón’ de provincias desde el Gran Santo Domingo hasta Duarte, Samaná, La Vega y Monte Plata, entre otras. Este escenario nos muestra que, aunque los aguaceros nos traigan un poquito de frescura, también pueden convertirse en un verdadero ‘lío’ si no estamos atentos a las indicaciones de las autoridades. Es un ‘tigueraje’ colectivo el que debemos aplicar: estar informados y no hacerse el ‘chivo loco’.
Ante esta situación ‘delicá’, el COE ha sido claro: ¡ni se le ocurra cruzar ríos, arroyos o cañadas con mucho caudal! Y ‘ojo’, que tampoco es momento para ir a darse un ‘chapuzón’ en balnearios, ya que la turbiedad y el volumen del agua representan un peligro ‘bacano’. Desde la Presa Aguacate hasta Valdesia, y en zonas como Muchas Aguas en Cambita Garabitos, todos los balnearios están cerrados. Esta medida, aunque a muchos les parezca una ‘vaina’, es para evitar tragedias mayores, como las que lamentablemente hemos visto en el pasado por la imprudencia. La vida es lo primero, ‘klk’.
Los impactos de estas lluvias han sido ‘un viaje de’ situaciones. En La Vega, por ejemplo, hubo inundaciones urbanas en varias comunidades, pero gracias a Dios, todo volvió a la normalidad ‘de una vez’. En Monseñor Nouel, aparte del rescate en Loma del Blanco, la Defensa Civil ha estado activa ‘a mil’. Puerto Plata vio el desbordamiento de ríos como el Camú y el Bajabonico, dejando comunidades incomunicadas temporalmente y casas anegadas. Y en San José de Ocoa, la crecida del Río Monte Negro arrastró cuatro vehículos, un susto ‘jevi’ que, por suerte, no cobró vidas humanas. El ‘coro’ es mantener la calma y seguir las pautas.
La Oficina Nacional de Meteorología (ONAMET) ha explicado que estos aguaceros, posibles tronadas y ráfagas de viento son resultado de la humedad en el suelo tras varios días de lluvia. Bajo la Ley 147-02, sobre Gestión de Riesgos, el COE tiene la potestad de modificar los niveles de alerta según la evolución del clima. Esto no es ‘chercha’, es un marco legal que permite a las autoridades actuar ‘de frente’ para proteger a la población. Además, Egehid mantiene la regulación por compuertas y turbinas de las centrales hidroeléctricas, una labor ‘silenciosa’ pero crucial para manejar los caudales de agua.
No solo en tierra firme hay que estar ‘alante’, también en el mar. Desde Monte Cristi hasta el este de la Isla Saona, el oleaje y los vientos están ‘de lo más fuertes’, por lo que las frágiles y pequeñas embarcaciones deben permanecer en puerto. Y a los bañistas, ¡a tener ‘cuidao’! Hay riesgo de corrientes de resaca. Antes de tirarse al agua, consulte a los organismos de socorro, no vaya a ser que después sea ‘la vaina’. La seguridad marítima es otro punto que el COE y la Armada de República Dominicana no se ‘descuidan’.
Es vital que la población se mantenga en contacto con los organismos de socorro como la Defensa Civil, Cruz Roja y la Policía Nacional. Siempre hay que estar atento a los boletines y seguir las orientaciones. Si vives en una zona de alto riesgo cerca de ríos o cañadas, no te descuides, ‘pana’. La prevención es la clave para que estas lluvias, en vez de un dolor de cabeza, sean solo parte de la temporada. ¡Vamos a portarnos bien y a colaborar!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




