¡Qué jevi! La segunda edición del seminario-taller ‘Urus Oncology’ rompió todas las expectativas en Santo Domingo, mostrando el ‘flow’ y la capacidad de la comunidad médica dominicana. Este encuentro científico juntó a seis líderes internacionales y veintidós profesionales de aquí, para meterle mano a los avances y desafíos que trae el manejo del Cáncer Urológico. El enfoque principal fue cómo dar una atención más personalizada, basada en evidencia sólida, diagnósticos precisos, la última tecnología y un trabajo multidisciplinario que está de lo más bien.
El evento, que se dio en el JW Marriott, fue un éxito rotundo, congregando a doscientos participantes activos durante dos días intensos. El panel docente y el equipo que organizó Urus Oncology estuvo encabezado por la doctora Merycarla Pichardo, Jazmín García, y los doctores Cristian González, Rosa Batista y David Soriano. Más allá de presentar protocolos de tratamiento ‘de cajón’, el seminario puso en la palestra una premisa que cada día coge más fuerza en la oncología moderna: no todos los pacientes necesitan la misma estrategia, ¡cada quien es un mundo!
Las conversaciones estuvieron dirigidas a determinar cuándo es mejor observar, cuándo intervenir de una vez, cuándo es posible preservar un órgano y cuándo hay que ajustar o intensificar un tratamiento. Todo esto, tomando en cuenta tanto las características del tumor como las condiciones y prioridades individuales de cada paciente. Es un cambio de mentalidad, del ‘café con leche para todos’ a un tratamiento hecho a la medida, como un traje de sastre.
Durante la primera jornada, dedicada al diagnóstico y las decisiones iniciales, los especialistas destacaron que el PSA es solo el principio cuando se habla de cáncer de próstata. Dijeron que su interpretación se puede complementar con la densidad de PSA, el índice de salud prostática (PHI), calculadoras de riesgo, resonancia magnética y biomarcadores. La incorporación de la genómica, biomarcadores e inteligencia artificial aplicada a imágenes y patología se señaló como parte de una transformación tecnológica que puede ayudar a identificar los riesgos con más precisión y a guiar las decisiones clínicas.
Un mensaje clave fue que la indicación de una biopsia tampoco debe ser una ‘vaina’ generalizada, sino el resultado de una valoración individual que combine el riesgo clínico, los resultados de las imágenes y las características particulares de cada paciente. También se habló de un aspecto que va más allá de quitar el tumor: las consecuencias que los tratamientos pueden traer a la vida del paciente después. Por ejemplo, en el cáncer de pene, se planteó la necesidad de balancear el control oncológico con la preservación del órgano, la función sexual, la imagen corporal y la calidad de vida.
Un enfoque similar se discutió para tumores renales, de vejiga y del tracto urinario superior, donde la selección adecuada de pacientes puede abrir la puerta a estrategias de vigilancia o preservación de órganos en ciertos escenarios. Y para el cáncer de próstata de alto riesgo, los especialistas analizaron la importancia de integrar cirugía, radioterapia, tratamiento hormonal y evaluación ganglionar, siempre en función del riesgo y las características únicas de cada quien. En cáncer de vejiga, el ‘tigueraje’ es actuar a tiempo para no perder oportunidades de tratamiento con intención curativa.
Este seminario también fue un momento para reconocer a los grandes. Se hizo un homenaje en vida al doctor Bolívar Rodríguez Rosario por sus aportes a la medicina, su vocación de servicio y su trayectoria en la uro-oncología. Además, se rindió un homenaje póstumo al doctor Francisco Clodomiro Genao, cuyo legado y enseñanzas, recibidos por el doctor Rafael Bolívar Gil en su nombre, han sido fundamentales para la formación de nuevas generaciones de profesionales en la medicina dominicana.
La presencia de especialistas internacionales como Seth P. Lerner, Jay D. Raman, Zeyad Schwen, Víctor McPherson, Marcos Tobias-Machado y Pablo Andrada, enriqueció el debate con experiencias de otras latitudes en áreas como cáncer de vejiga, cirugía robótica, cáncer de próstata, genómica, imagen avanzada, preservación de la función, cáncer de pene y radioterapia, trayendo un viaje de perspectivas para un manejo multidisciplinario de los cánceres urológicos.
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