El panorama digital dominicano, con su peculiar ‘tigueraje’ y ‘chercha’, es un reflejo de una estrategia tan vieja como el mundo, pero ejecutada con una maestría que hasta al propio Nicolás Maquiavelo le sacaría un ‘¡diablo!’. La vaina del ‘divide et impera’, consagrada por figuras históricas como Julio César y Napoleón Bonaparte, hoy se vive en nuestro patio de una forma que, según la noticia, es admirable. Maquiavelo mismo detalló cómo mantener el poder fragmentando al enemigo y sembrando la desconfianza. No es un simple ‘relajo’ de pasiones en redes; es una orquestación que busca la división de los dominicanos.
Aquí, el meollo no son los ‘influencers’ ni los ‘outsiders’ haciendo un ‘coro’ en las redes. De acuerdo al reporte, detrás de esas peleas virales, ataques personales y destrucción de reputaciones, hay un ‘tigueraje’ de ‘pagados’ y multiplicadores profesionales de chismes. Su objetivo es fragmentar la sociedad, confundir la verdad y desmovilizar a la gente. Es un engranaje bien aceitado que te tiene ‘enganchao’ en lo superficial mientras lo importante se nos va por el ‘somo’.
Mientras la gente se enreda en ‘trifulcas estériles’ en el mundo digital, el país pierde el norte. Los temas vitales para el dominicano de a pie, esa ‘vaina’ que de verdad nos afecta, quedan relegados. Hablamos de la canasta básica, la seguridad ciudadana que es un relajo, obras públicas a medio camino y el ‘inminente agosto’ con la inscripción escolar, donde un viaje de muchachos se quedan sin cupo. ¿Hasta cuándo caeremos en esta trampa mientras los problemas nos pasan por el lado?
Los escándalos de corrupción y abusos de poder, que deberían tener a la opinión pública ‘en vilo’, de repente se desvanecen como ‘humo de tabaco’ en el aire, sepultados bajo una avalancha de pleitos sin sentido. Las protestas legítimas se diluyen en el ruido absurdo de lo digital. La noticia señala que ni los empresarios de 2020 ni Participación Ciudadana parecen mantener el mismo ímpetu cuando los reclamos tocan ‘otros intereses’. El ‘tigueraje’ de la distracción es demasiado fuerte.
Lo que se nos va por la ‘cuerda floja’ con esta estrategia es la oportunidad de armar un frente unido, un verdadero ‘coro’ que exija dignidad y pida cuentas claras a quienes nos gobiernan. Perdemos la claridad moral para señalar lo que está mal y, lo más ‘jevi’ de todo, la esperanza de un futuro mejor. Un futuro donde el dominicano pueda vivir con seguridad, justicia y equidad. ¿Quiénes son los que de verdad salen ganando con esta constante fragmentación? No es el pueblo, eso ‘está más claro que el agua’.
Tal como advirtió Maquiavelo, la división se ha vuelto la mejor aliada del poder. Mientras nosotros nos despedazamos en trincheras digitales, ‘esa gente’ avanza sin ‘guagua’ que los pare, serenos y hasta con una sonrisa. ¡Es una obra maestra del ‘divide et impera’ en pleno siglo XXI! Ya es hora de que ‘abramos los ojos de una vez’. De negarnos a ser piezas en un tablero ajeno. Porque un pueblo dividido, ¡mi gente!, es un pueblo que ya está vencido de antemano. ¡Es tiempo de unirnos, klk!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




