La pelota, esa vaina que nos tiene a todos pegados, nos trajo un juegazo de los que erizan la piel. El pasado lunes por la noche, Gunnar Henderson se puso los pantalones y con un jonrón rompió el empate en la octava entrada, dándole a los Baltimore Orioles una victoria 2-1 sobre los New York Mets. Mientras tanto, Pete Alonso, quien regresaba a su antiguo patio, el Citi Field, no pudo conectar ni un solo hit, en un giro que dejó a muchos con la boca abierta. Fue un momento clave para los Orioles, que buscan meterse en la postemporada, y un recordatorio agridulce para los fanáticos de los Mets.
El ambiente en el Citi Field estaba ‘heavy’, un coro de emociones encontradas. La afición de Nueva York, siempre fiel a su gente, le brindó a Pete Alonso una ovación de pie que duró un buen rato, incluso antes del primer lanzamiento. Un video de casi dos minutos, un tributo ‘chulo’ al líder de jonrones de la franquicia, recordó los tiempos buenos. A sus 31 años, Alonso, según el reporte, acordó un contrato de cinco años y 155 millones de dólares con Baltimore el diciembre pasado después de que los Mets no buscaran renovar su contrato, saludó con su gorra, agradeciendo el cariño de una multitud de 35,800 personas que coreaban su nombre. Aunque no conectó de hit, su presencia y el afecto del público fueron un ‘vacilón’.
La situación de los Mets, según el reporte, está ‘apretaíta’. Con un récord de 69-81, quedaron eliminados de la contienda por los playoffs y ya tienen asegurado que no tendrán una temporada ganadora, a pesar de haber iniciado el año con una nómina récord de 358.4 millones de dólares. Es una ‘vaina’ difícil de digerir para los fanáticos, que esperaban un mejor desempeño con tanta inversión. La esperanza de un ‘tigueraje’ en la postemporada se disolvió, y ahora les toca pensar en lo que viene, a ver si enderezan el camino.
El desarrollo del partido fue un ‘palo’. Heston Kjerstad de los Orioles, demostró su bateo con un doble que produjo una carrera en la segunda entrada, sumando al esfuerzo ofensivo. Por su lado, AJ Ewing de los Mets, se destacó conectando un jonrón, lo que le dio a Nueva York 11 jugadores con al menos 10 jonrones por primera vez en la historia del club, un dato ‘jevi’ a pesar de la derrota. Los lanzadores también hicieron su ‘diligencia’. El derecho de los Orioles, Brandon Young, a pesar de cinco bases por bolas y cinco hits, solo permitió una carrera en cinco entradas, ponchando a seis bateadores y limitando a los Mets con corredores en base. Por los Mets, el novato Jonah Tong también tuvo una actuación ‘bacana’, permitiendo solo una carrera sucia y cuatro hits en seis entradas, con seis ponches y una base por bolas.
Al final del día, la victoria para los Orioles fue ‘vital’ para sus aspiraciones de postemporada, según el reporte, acercándose a tres juegos de Cleveland por el último comodín de la Liga Americana. Yennier Cano (3-3) se llevó la victoria y Rico García se apuntó su noveno salvamento con una novena entrada perfecta. Este juego nos recordó que en la pelota, cada partido es una historia, una ‘vaina’ de emociones, donde la nostalgia de un regreso se mezcla con la urgencia de la competencia. ¡Qué ‘chercha’ se armó en el Citi Field con esta serie!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




