¡Qué ‘vaina’ con las lluvias! Los residentes de la calle Respaldo Ozama, esquina Euclides Morillo, en el populoso sector de Los Mina, Santo Domingo Este, están hasta la coronilla con una situación que se repite cada vez que cae un chaparrón fuerte. Las inundaciones en Los Mina en esta parte de Los Mina no son cosa nueva, y la gente ya está ‘jala’ de ver cómo sus hogares y negocios se van a pique por la falta de un drenaje pluvial que sirva para algo, según denuncian. La indignación es palpable, y el clamor por una respuesta efectiva de las autoridades municipales es unánime, porque la gente se siente como que la han dejado a su suerte.
Este problema de las aguas que se estancan no es exclusivo de Respaldo Ozama, sino que refleja una falla generalizada en la planificación urbana y el mantenimiento de la infraestructura en Santo Domingo Este, un municipio que ha crecido a lo loco en las últimas décadas. La falta de inversión en sistemas de drenaje adecuados, combinada con el crecimiento desordenado, ha convertido a muchas áreas en zonas de alto riesgo de inundación. Durante años, los expertos han advertido sobre esta debilidad estructural, pero parece que las soluciones de fondo siempre quedan en el aire, priorizando otras obras o, simplemente, la burocracia se traga los proyectos.
Las consecuencias de estas ‘cherchas’ de agua van más allá de un simple charco. Para las familias, significa la pérdida de enseres, muebles y electrodomésticos, un golpe duro para el bolsillo del dominicano ‘de a pie’. Los comerciantes, que son el ‘motorcito’ de la economía del patio, ven cómo el ‘tigueraje’ de los clientes se aleja, porque ¿quién va a ir a comprar con el agua por las rodillas? Las pérdidas económicas son significativas y, a menudo, irreparables para los pequeños negocios que luchan por sobrevivir en un ambiente ya de por sí desafiante. La cotidianidad se detiene, y la vida se vuelve un ‘relajo’ de agua y lodo.
Además del daño material y económico, las inundaciones recurrentes traen consigo un viaje de riesgos para la salud pública. El agua estancada es un criadero perfecto para mosquitos transmisores de enfermedades como el dengue, el zika y la chikungunya. También aumenta la probabilidad de leptospirosis y otras infecciones al entrar en contacto con aguas contaminadas. Es una ‘vaina’ seria que afecta la calidad de vida de los residentes y pone en jaque la salubridad de toda la comunidad, haciendo que la gente viva en un estrés constante cada vez que el cielo se pone ‘feo’.
Los moradores no quieren más ‘pañitos con mocos’ ni promesas vacías. Han hecho un llamado urgente y claro al gobierno central y a la alcaldía para que se pongan las pilas y busquen una solución técnica que garantice la tranquilidad. Exigen un proyecto integral que aborde el problema de raíz y que no sea una solución temporal que se ‘desbarate’ con la próxima lluvia. La gente de Los Mina está cansada de vivir con el corazón en la mano y de que cada aguacero se convierta en una pesadilla. Es hora de que las autoridades demuestren que les importa su gente y actúen de una vez por todas.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




