¡Klk con la Salud Mental en nuestros curros? De repente, esta vaina ha cogido un giro que nos tiene a todos con los ojos bien abiertos. La situación de la salud mental de los empleados ya no es un cuento de camino, sino una realidad que ha puesto a las empresas a ‘ponerse las pilas’ de una vez. El estrés, la ansiedad y la sobrecarga laboral están haciendo de las suyas, afectando el comportamiento, el desempeño y hasta las relaciones entre compañeros. Es un tema que, por mucho tiempo, ha sido un tabú, algo de lo que se evita hablar, como si fuera una ‘chercha’ sin importancia, según indican los mismos sindicalistas.
Pero ojo, que la cosa está cambiando, y para bien, mi gente. Laura Peña Izquierdo, la presidenta de la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom), asegura que cada vez más empresas están ‘echando pa’lante’ con iniciativas para cuidar el bienestar de su gente. Las empresas más grandes, por ejemplo, ya tienen sus dispensarios médicos con psicólogos, o si no, contratan servicios virtuales para que los trabajadores tengan esa ayuda de una vez, sin tanto protocolo. Un repunte de casos post-pandemia ya no solo toca a los empleados, sino que también ‘arropa’ a los adolescentes, los futuros trabajadores del país.
A pesar de estos avances, la cruda realidad es que el tema de la salud mental en el trabajo sigue siendo un desafío ‘tremendo’ y, en muchas ocasiones, un asunto ‘ignorau’. Pepe Abreu, el presidente de la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), apunta que aunque los sindicatos conocen situaciones delicadas, estas vainas suelen quedarse en chismes de pasillo, sin un abordaje formal. Los comités de higiene y seguridad se concentran en lo físico, dejando la salud mental ‘fuera de la discusión’, y las estadísticas oficiales ‘asegún’ él, no reflejan la verdad pues las licencias a menudo se ‘disimulan’.
La pandemia del COVID-19, según datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), vino a cambiar el ‘estilo de vida’ de to’ el mundo, trayendo un viaje de incertidumbre y presiones que dispararon el deterioro de la salud mental. Entre marzo de 2020 y febrero de 2022, se realizaron más de 11,297 intervenciones psicológicas y psiquiátricas, con un alarmante 68% de los casos afectando a mujeres. La ansiedad fue la principal causa de ayuda, superando los 5,000 casos, seguida por trastornos del sueño (3,038) y depresión (2,077). Números que ‘dan que pensar’.
La necesidad de atención se evidencia con cifras recientes del Servicio Nacional de Salud (SNS). Reportaron que entre enero y septiembre de este año 2025, se realizaron 247,687 consultas externas de salud mental en la Red Pública, lo que representa un aumento considerable respecto al año anterior. Esto demuestra que aunque la gente busca ayuda ‘a lo loco’, el problema ‘crece como la mala hierba’ y la demanda de apoyo psicológico es cada vez mayor, poniendo en jaque los recursos.
En resumen, la salud mental en el ámbito laboral dominicano es una ‘vaina’ compleja que requiere una estrategia ‘bacana’ y multifacética. Es esencial romper el tabú, fomentar ambientes de trabajo que promuevan el bienestar y asegurar que tanto empresas como sindicatos ‘cojan cabeza’ y prioricen este aspecto crucial del capital humano. Solo así podremos ‘echar pa’lante’ como nación, garantizando que nuestros trabajadores, y los jóvenes que vienen subiendo, puedan enfrentar los desafíos de la vida y del ‘curro’ con una mente sana y fuerte.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




