¡Atención, mi gente! La salud en República Dominicana está en un punto álgido y parece que la ‘vaina’ se está poniendo ‘fea’. La Asociación Nacional de Clínicas Privadas (Andeclip) tiene un ‘coro’ montado y este miércoles 8 de julio se decide el futuro de miles de afiliados. La posible suspensión de servicios a las principales Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) es un tema serio que tiene a todo el mundo con los pelos de punta. ¿La razón principal de este ‘tigueraje’? Las benditas Tarifas ARS, que según las clínicas, tienen años sin una actualización decente y los tienen en un aprieto económico que no es cuento.
Según el presidente de Andeclip, Rafael Mena, la situación no es para relajo. Las clínicas están pidiendo un ajuste del 110% en las tarifas, argumentando que este porcentaje es lo mínimo para compensar la inflación acumulada en el sector desde que la Ley de Seguridad Social entró en vigor. ¿Se imaginan ustedes? Mientras los costos operativos suben ‘un viaje’, las ARS solo han aplicado un incremento cercano al 25%. ¡Eso es una barbaridad! Es como si a uno le aumentaran el alquiler y el sueldo se quedara frisado. La sostenibilidad de las clínicas privadas está en juego, y si ellas no están bien, el paciente al final es quien sufre.
No es un secreto para nadie que operar una clínica hoy día es una inversión de locos. Piensen en el pago de la nómina del personal médico y de apoyo, el consumo de energía eléctrica que ‘está de lo más bien’ en las facturas, la seguridad social, sin mencionar el costo de los medicamentos e insumos médicos, que suben como la espuma. Si las tarifas que reciben las clínicas no se ajustan a esta realidad, ¿cómo se supone que van a ofrecer un servicio de calidad? La falta de actualización tarifaria no solo afecta la rentabilidad, sino que puede comprometer la capacidad de las clínicas para invertir en nueva tecnología, mantenimiento y capacitación, lo cual es vital para el ‘bienestar’ de todos.
Esta ‘vainita’ de Andeclip no es un caso aislado. El sector salud dominicano lleva un tiempo con ‘chercha’ y protestas. De hecho, el Colegio Médico Dominicano (CMD) ya convocó un paro nacional de 24 horas en los servicios electivos justo un día antes de la asamblea de Andeclip, por otro tema que tiene al ‘tigueraje’ médico molesto. Todo esto nos pinta un cuadro donde los diferentes actores del sistema de salud están en un punto de quiebre. Si las clínicas suspenden servicios, ¿qué pasa con los afiliados de esas ARS? ¡Tendrían que buscarse la vida en otros lados, o pagar de su bolsillo, lo cual es una ‘locura’ para muchos!
Al final del día, el que carga con la peor parte es el paciente, el dominicano de a pie. Si no hay acuerdo, la calidad y accesibilidad a los servicios de salud se verían seriamente comprometidas. Es hora de que se sienten en la mesa y busquen una solución que sea justa para todos: para las clínicas que necesitan cubrir sus costos y operar de forma sostenible, para las ARS que deben garantizar el acceso a la salud, y lo más importante, para los afiliados que confían en que su plan de salud les cubrirá cuando más lo necesiten. No es justo que por ‘pleitos’ de arriba, el pueblo sea el que sufra. ¡Es una situación que nos concierne a todos, klk!
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