Una ‘vaina’ bien fea ha sacudido el corazón de la farándula dominicana y, por extensión, al país entero. El reconocido salsero Yiyo Sarante, a quien el pueblo le guarda un cariño ‘jevi’, se ha visto obligado a suspender sus compromisos artísticos pautados para los días 23 y 26 de septiembre. La razón es un suceso de esos que te dejan con la boca abierta y el alma encojía: la trágica muerte de Zeneida Castillo, esposa de su hermano, el merenguero Julián Oro Duro.
Según el reporte, este incidente atroz ha conmocionado a todo el mundo, especialmente a la familia Sarante. Yiyo, consciente del dolor que embarga a los suyos, compartió un comunicado en su cuenta de Instagram donde, con mucha pena, pedía disculpas a su público, promotores y a todos los relacionados por los inconvenientes que esta reprogramación pueda causar. Es de entender, en momentos así, la música pasa a un segundo plano ante una tragedia de esta magnitud que ha dejado un vacío grande.
La situación, de acuerdo a la noticia, se puso ‘fea’ el domingo, cuando unos desconocidos irrumpieron en la residencia del artista Gilberto Julián Sarante Perdomo en el sector Brisa Oriental VI, Santo Domingo Este. Lo más ‘raro’ y brutal es que los malhechores permanecieron en la casa por un viaje de horas, desde la tarde del domingo hasta la una de la madrugada del lunes, manteniendo en vilo y sometiendo a la señora Zeneida Socorro Castillo, de 60 años.
Durante esas largas y angustiosas horas, la señora Zeneida fue torturada incansablemente, una ‘barbaridad’ que lamentablemente le costó la vida. Cuando Julián Oro Duro llegó a su hogar, se encontró con este panorama desolador y fue agredido, sufriendo golpes contusos, lesiones craneofaciales y una hemorragia intracraneal, según la evaluación médica. Este tipo de ‘tigueraje’ desmedido es lo que nos tiene a la gente de pie pidiendo justicia.
Los vecinos, alertados por los ruidos y el ‘desorden’ que se formó, no se quedaron ‘quietos’ y llamaron al 911 de una vez, quienes llegaron en cuestión de minutos. Julián fue trasladado de emergencia al Hospital General de la Plaza de la Salud, donde, según el reporte, está recibiendo las atenciones médicas que necesita. El país espera su pronta recuperación para que pueda enfrentar este momento tan ‘difícil’.
A pesar de la rápida intervención, hasta el momento se desconoce la identidad de los responsables de este ‘acto de barbarie’. Sin embargo, la Policía Nacional, a través de sus equipos de investigación de la División de Homicidios, está coordinando acciones con el Ministerio Público y la Policía Científica. La meta es clara: identificar a los infractores y que este crimen no se quede sin castigo, como pasa con un ‘viaje’ de cosas en este país.
En medio de todo este ‘lío’, el representante legal de Julián, el jurista Cándido Simó, ha hecho un llamado muy importante a las autoridades. Él les pidió ‘de corazón’ que no maten a los responsables una vez los encuentren. ¿La razón? Que se pueda descubrir si hubo alguien detrás, ‘quién los envió’, para que el sistema de justicia haga su trabajo completo y no se tape ningún cabo suelto.
El abogado argumenta que el ‘modus operandi’ de los atacantes, al permanecer tanto tiempo en la casa y esperar al merenguero, sugiere que este acto de violencia no fue una simple improvisación. Simó incluso afirmó que el cantante manejaba una cantidad de dinero importante para cambiar su vehículo, un detalle que, según su análisis, los delincuentes pudieron haber conocido. Es una ‘vaina’ que hay que investigar a fondo para que no queden dudas.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



