¡Mi gente, la vaina está apretá! Y en medio de este relajo, la idea de una posible mini reforma fiscal anda sonando por ahí como el merengue de moda. Pero, según el economista Ciriaco Cruz, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD, República Dominicana no está para ese ‘klk’ ahora mismo. Él asegura que no tenemos las condiciones económicas ni sociales para que el Estado nos meta más cargas tributarias, ¡ni de relajo! Con los combustibles por las nubes y una inflación que no se quita, intentar una reforma ahora sería como echarle más leña al fuego.
La propuesta, que aún no ha sido oficializada, se asoma justo antes de que el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, presente unas medidas para el ‘procrecimiento’ y la mitigación de la crisis internacional. Entre las ‘vainitas’ que se rumorean, está subir el impuesto a los cheques y transferencias bancarias de 0.15% a 0.30%, eliminar lo de las hipotecas gradualmente, aplicar un 10% a las rentas de los dominicanos que viven en el extranjero y aumentar la tasa del Impuesto Sobre la Renta para los grandes contribuyentes hasta un 30%. ¡Ay, Dios mío! Eso nos pondría de rodillas a muchos dominicanos de a pie y al mismo ‘tigueraje’ que trata de echar pa’lante con su negocio.
Ciriaco Cruz insiste en que cualquier reforma tributaria en el contexto actual podría traer más problemas que soluciones. No es un secreto que la economía global está medio turbia, y aquí, a nivel local, las presiones se sienten en el bolsillo de cualquiera. Aumentar la presión fiscal sin una base sólida podría frenar la actividad económica y desmotivar la inversión, complicando aún más la situación de las pequeñas y medianas empresas que ya la están pasando un poquito mal con la inflación y los precios de los insumos.
El economista no se quedó solo en la crítica, ¡también soltó unas propuestas bacanas! Una de ellas es ponerle un impuesto ‘temporal’ a las ganancias extraordinarias del sector financiero. Él argumenta que la banca ha crecido más que la economía en los últimos años, ¡botando chispa! Con ese dinero, según él, se podría armar un fondo para financiar a las micro, pequeñas y medianas empresas, que son las que más generan empleo y actividad productiva en el patio. ¡Esa sí sería una medida con visión y que ayudaría a la gente de verdad!
Además, Cruz propone apretar el cinturón al Estado con medidas de austeridad. Imagínense, ¡una ley que le ponga tope al gasto en publicidad gubernamental! Que la chercha de los anuncios se use para lo que de verdad importa: salud, educación y orientación ciudadana. También aboga por seguir reduciendo el gasto corriente y, lo más importante, ¡meterle el pecho al combate a la evasión fiscal! Aunque reconoce que ver los resultados de esto toma su tiempo, es un paso necesario para sanear las finanzas públicas a largo plazo y evitar que la carga siempre caiga sobre los mismos.
El panorama fiscal se ha complicado por un viaje de subsidios que el Gobierno ha tenido que ponerle a los combustibles para que no nos ahoguemos con la subida de precios internacionales. En lo que va de 2026, ¡más de 18,000 millones de pesos! Eso, lógicamente, le mete presión a las finanzas públicas y puede empujar el déficit del sector público hasta casi un 4% del PIB este año. Con una inflación que en mayo llegó a 5.35% –por encima de la meta del Banco Central–, se hace evidente que hay que pensar bien antes de cualquier ‘movida’ impositiva.
Aunque se discute gravar plataformas digitales, como el ITBIS a las apps de servicios, Cruz aclaró que eso es un asunto aparte y que, si se va a hacer una reforma, debe responder a una visión de desarrollo de largo plazo y no solo a las necesidades del momento. Hay que pensar en el futuro del país, no solo en cómo tapar un hoyo. En fin, el economista Ciriaco Cruz nos pone claro que, antes de cualquier medida, hay que sentarse y analizar bien la situación para no salir de Guatemala y meternos en Guatepeor.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



