¡Klk, mi gente! La semana cerró con un ‘sube y baja’ que dejó a muchos mirando al cielo, o más bien, a los precios del crudo. El Petróleo Intermedio de Texas (WTI) experimentó una bajada este viernes, colocándose en 71.41 dólares el barril. Esta movida en el mercado, según el reporte, se dio después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara que, aunque el alto el fuego acordado con Irán había terminado, las conversaciones entre ambos países continuarían. Una verdadera ‘chercha’ geopolítica que tiene a todo el mundo con la vista en el Medio Oriente.
De acuerdo a la noticia, los contratos de futuros del WTI para agosto vieron una reducción de 0.67 dólares. Donald Trump, según lo publicado en Truth Social, dejó claro que fue la República Islámica la que pidió seguir con las ‘conversaciones’, y EE.UU. aceptó, pero con la condición de que el alto el fuego ‘ESTÁ ACABADO’. Además, el mandatario soltó una de esas declaraciones que dejan a uno con la boca abierta: dio instrucciones al Pentágono para ‘bombardear Irán a niveles nunca antes vistos’ si era asesinado en un complot de ese país. ¡Imagínense la tensión!
Por su lado, Irán se mantenía firme en su posición de controlar el estratégico estrecho de Ormuz, a pesar de los ataques reportados por Estados Unidos en los dos días previos. Esta postura, combinada con las amenazas, sumergió de nuevo al mercado petrolero en una incertidumbre que no es nada ‘chula’ para la estabilidad del suministro global. Aún con la bajada de este viernes, el barril de Texas, en el conjunto de la semana, se había revalorizado un 4 %, principalmente por esa reanudación de las hostilidades. Es como cuando la guagua va pa’lante y pa’trás, ¡una vaina loca!
En medio de este ‘coro’, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) también aportó su granito de arena, constatando que el tránsito de crudo y derivados por Ormuz se había disparado en junio. Esto fue posible gracias al alto el fuego que hubo entre EE.UU. e Irán. Sin embargo, la reciente escalada de enfrentamientos, aseguraron, ‘ensombrece las buenas perspectivas de oferta ligadas a un acuerdo de paz’. Es decir, la posibilidad de que el mercado se estabilizara, se fue por la borda de una vez con esta nueva situación.
El organismo enfatizó que ‘la reanudación de los enfrentamientos armados en el golfo (Pérsico) esta semana pone de relieve los riesgos de no alcanzar un acuerdo de paz duradero, algo imprescindible para la normalización de los mercados petroleros’. Para nosotros, desde este lado del charco, estas tensiones en el Medio Oriente son más que un simple titular; impactan directamente nuestro día a día, porque cualquier variación en el precio del crudo se traduce en ajustes aquí en casa. El ‘tigueraje’ de la política internacional siempre nos pasa factura, mi hermano.
La historia nos ha enseñado que el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte considerable del petróleo mundial, es un punto neurálgico que reacciona con cada estornudo geopolítico. Cualquier alteración allí no es ‘bacana’ para la economía global, y mucho menos para países como el nuestro, dependientes de las importaciones de crudo. Lo que se espera ahora es ver si las ‘conversaciones’ anunciadas por Trump logran enfriar un poco la cabeza a la situación o si, por el contrario, la ‘vaina’ se pone más caliente. ¡Hay que estar atento a todo este movimiento!
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