En el corazón de Brasil, una innovación financiera ha desatado un verdadero ‘coro’ internacional, y el protagonista es nada más y nada menos que el sistema de pagos digital conocido como Pix. Creado en 2020, este sistema ha ‘crecido como la espuma’ entre la población brasileña, convirtiéndose en una herramienta esencial en la vida de millones. Según la noticia, su facilidad de uso y la rapidez para realizar transacciones instantáneas lo han puesto en el ‘top’ de las preferencias, permitiendo a cualquiera pagar una compra o transferir dinero a la familia ‘de una vez’ desde el celular.
Lo que distingue a Pix de otros sistemas similares que vemos por ahí es su naturaleza estatal, operado por el Banco Central de Brasil. Esta característica es justamente la que, según el reporte, ha puesto ‘en jaque’ al mismísimo Donald Trump, quien, como presidente de Estados Unidos en ese momento, impuso aranceles elevados a los productos brasileños. La administración estadounidense, luego de una investigación comercial, señaló a Pix como un ‘disruptor’ que perjudica a empresas de servicios de pago electrónico como Visa y Mastercard, alegando que ‘Brasil ha perjudicado injustamente a empresas estadounidenses’.
La respuesta en Brasil no se hizo esperar. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva salió al frente, pancarta en mano que decía ‘Pix es de Brasil’, desafiando las críticas con el ‘punch’ de que ‘en lugar de tenerle miedo a Pix, haz que Pix funcione en Estados Unidos’. La ‘chercha’ política se puso intensa, pues el senador Flávio Bolsonaro, contrincante de Lula en las elecciones de octubre, también se montó en la ‘guagua’ y se atribuyó parte del éxito con un cartel que proclamaba ‘Pix es de Brasil y de Bolsonaro’, demostrando que esta ‘vaina’ es un asunto de orgullo nacional.
Pero, ¿qué es exactamente este ‘Pix’ que tiene a todo el mundo ‘revoluciona’o’? Es un sistema de pago instantáneo desarrollado por técnicos del Banco Central brasileño, diseñado para transferir dinero entre cuentas en cuestión de segundos, sin importar la hora o el día. Su seguridad y rapidez lo hacen ‘jevi’, y se maneja desde el celular, vinculado a cuentas bancarias tradicionales o prepago. Para pagar, se puede usar un número de identificación, un ‘alias’ o, la opción más popular ‘asegún’ los datos oficiales, escanear un código QR, ya sea estático para introducir el monto, o dinámico, con el precio ya cargado.
Una de las claves de su éxito, y lo que lo hace una ‘amenaza’ para los gigantes de las tarjetas, es que Pix no cobra recargos al comprador, y a los comercios les aplica comisiones bajísimas, un promedio del 0.22%. Esto contrasta ‘un viaje de’ con las comisiones que cobran tarjetas de débito (más del 1%) y crédito (alrededor del 2.2%) en Brasil, según un informe citado por Reuters. Esto ha provocado que ‘asegún’ Goldman Sachs, el crecimiento de Pix pueda ‘limitar el uso de tarjetas de crédito y de prepago’.
Las cifras de Pix son para quedarse ‘con la boca abierta’. Con 176 millones de usuarios activos hasta julio de 2026, lo que representa el 80% de la población brasileña, el sistema gestiona más de 7.000 millones de transacciones mensuales, moviendo cerca de 3.4 billones de reales (unos US$660 millones) en el primer semestre de ese año. El promedio de cada transacción es de unos US$9, lo que indica que se usa para ‘el diario vivir’ y compras cotidianas. Es el segundo método de pago más usado en Brasil por monto, solo superado por las transferencias interbancarias tradicionales, lo que demuestra su tremenda aceptación.
El Nobel de Economía Paul Krugman no se ha quedado callado ante este fenómeno, elogiando a Pix por sus bajos costos y por la inclusión financiera que ha logrado, sugiriendo que Brasil ‘pudo haber inventado el futuro del dinero’. Incluso, ‘echó pa’lante’ que este sistema está logrando lo que ‘falsamente se decía’ que las criptomonedas podrían conseguir con blockchain. La investigadora Polina Kempinsky, por su parte, apunta que Brasil hoy es un referente mundial por sus ‘neobancos’ y su ecosistema de innovación financiera.
La ‘bronca’ de Estados Unidos, según el documento de su investigación, radica en que el Banco Central de Brasil tiene un ‘doble papel’ como regulador y operador de Pix, lo que genera un ‘conflicto de intereses’. Alegan que el banco ha actuado para ‘perjudicar’ a los proveedores estadounidenses y ‘favorecer’ a Pix, obligando a las instituciones financieras a ofrecerlo sin comisiones al cliente y destacarlo en sus aplicaciones. El diplomático brasileño Roberto Azevêdo, exdirector de la OMC, reconoce que esta es la ‘única duda relevante’ que plantean los estadounidenses.
Como resultado de esta investigación, que también tocó temas como el acceso al mercado del etanol y la deforestación, Estados Unidos impuso aranceles del 25% a los productos brasileños, sumados a otros del 12.5%. El gobierno de Lula, ‘sin titubear’, repudió la decisión y anunció que responderá con reciprocidad, además de llevar el caso a la Organización Mundial del Comercio (OMC). La Federación Brasileña de Bancos (Febraban) salió en defensa de Pix, afirmando que la investigación se basaba en ‘información incompleta’ y que Pix es una ‘infraestructura de pagos’ que fomenta la competencia y la inclusión financiera.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



