¡Qué ‘brega’ tuvieron los Medias Blancas de Chicago, mi gente! Estos tigueres se fajaron de una manera que sorprendió a muchísimos, barriendo a los Astros de Houston con un contundente 7-3 el pasado miércoles, y asegurando así su pase en la Serie de Comodines de la Liga Americana. La ‘vuelta’ la dieron con un jonrón de tres carreras de Chase Meidroth que puso a gozar a su fanaticada. Los Medias Blancas, con esta victoria, no solo celebran su primera serie de playoffs desde el lejano 2005, sino que también mandan un claro mensaje a la liga: ¡aquí estamos!
Esta hazaña es tremenda, porque desde que le ganaron a esos mismos Astros en la Serie Mundial de 2005, los Medias Blancas no habían vuelto a sentir el sabor de una victoria en series de postemporada. De acuerdo al reporte, bajo la dirección del entrenador Will Venable, en su segundo año al frente del equipo, y con una carta de apoyo que asegún vino hasta del mismísimo Papa León XIV (¡pa’ que vean que la fe mueve montañas!), el equipo se prepara ahora para un ‘coro’ fuerte contra Cleveland, los campeones de la División Central de la Liga Americana, en lo que será la Serie Divisional a partir del sábado. Hay que ver si esa ‘carta’ les da más suerte.
Lo más jevi de todo esto es el giro que han dado. Los White Sox, que en las últimas tres temporadas habían perdido 100 partidos o más, ¡una vaina de locos!, se convierten en el único equipo en la historia de las Grandes Ligas que, después de dos temporadas consecutivas con tantas derrotas, logra meterse en los playoffs. Esto es el verdadero ‘tigueraje’ del béisbol, un ejemplo claro de que no importa cuán abajo estés, siempre se puede ‘echar pa’lante’ y buscar la victoria. El que es guerrero, nunca se quita.
Del otro lado de la moneda, los Astros, que venían como campeones de la División Oeste de la Liga Americana, terminaron la temporada con un récord de 81-81. Sí, así mismo lo leyeron, un empate, lo que los convierte en el primer equipo en llegar a la postemporada sin un récord positivo. La cosa se les puso ‘color de hormiga’ desde temprano, porque sus problemas recientes en los playoffs en su propio patio continuaron. Esa fue su novena derrota consecutiva en casa en esta postemporada, ¡un relajo! Y eso que en los últimos 10 años han estado en nueve postemporadas, o sea, que tienen experiencia en la ‘candelaria’.
El juego decisivo arrancó con los Medias Blancas dándole ‘una pela’ a los Astros con cuatro carreras en la primera entrada. Esto fue justo un día después de haberles anotado tres en las dos primeras entradas para llevarse el primer partido 6-3. El as de Houston, Hunter Brown, no tuvo su día; lo sacaron después de conseguir solo dos outs y, para colmo, su defensa andaba ‘en las nubes’, cometiendo dos errores en esa misma primera entrada. Antes de esta debacle, asegún la noticia, Brown tenía un récord ‘bacano’ de 6-0 con una efectividad de 2.39 en seis aperturas de por vida contra los White Sox.
Aunque los Astros intentaron ‘ponerse en la vuelta’ con jonrones solitarios de Jeremy Peña, Cam Smith y el mismísimo Jose Altuve, acercándose a solo una carrera de diferencia entrando a la sexta entrada, la defensa y el picheo de Chicago se mantuvieron firmes. AJ Blubaugh, quien abrió el Juego 1, y Peter Lambert, que lanzó con solo dos días de descanso, se combinaron para retirar a 13 bateadores de forma consecutiva. Eso es ‘meter el brazo’ y fajarse de verdad, sin importar el cansancio.
Pero la ‘sentencia’ llegó cuando Bryan Abreu entró al relevo y Chase Meidroth conectó un jonrón con su quinto lanzamiento, mandando la pelota contra la pared del jardín izquierdo y ampliando la ventaja a un 7-3. Meidroth se fue gritando durante todo su recorrido por las bases, disfrutando el momento ‘como un niño con juguete nuevo’, para el deleite de los pocos pero ruidosos fanáticos de los White Sox que se dieron cita en el estadio visitante. Houston, por su parte, recibió abucheos por segundo partido consecutivo de una multitud inusualmente escasa. ¡Qué vaina cuando la gente te abuchea en tu propia casa!
El futuro de los Astros ahora es un ‘klk’, con el contrato del entrenador Joe Espada expirando al final de la temporada y el gerente general Dana Brown despedido el mes pasado. ¡Imagínense ese relajo! La serie fue una decepción total para el bateador estrella de Houston y favorito para el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Americana, Yordan Álvarez, quien solo pudo conseguir un sencillo con dos ponches en ocho turnos al bate. ¡Así no se puede!
El jonrón de Altuve en la cuarta entrada había acercado a los Astros 4-3 y fue su jonrón número 28 de por vida en postemporada, lo que lo coloca en un segundo lugar ‘chulo’ en la historia de la MLB, solo detrás de Manny Ramírez (con 29). Pero ni eso les sirvió para remontar. Incluso tuvieron la oportunidad de tomar la delantera con las bases llenas y dos outs en la quinta entrada, pero Anthony Kay los dejó con el deseo, retirando a Altuve con un elevado para terminar el inning. ¡Ahí se fue la oportunidad de oro, mi hermano!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



