La Universidad Nacional para la Defensa (UNADE) acaba de marcar un hito que nos llena de orgullo, ¡y no fue en el patio! En una movida bien ‘chula’ y sin precedentes, graduó a 18 especialistas en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario en su primera promoción internacional, directamente desde Guatemala. Esta vaina es un acontecimiento de verdad, con 13 militares y 5 civiles recibiendo sus títulos, demostrando que la educación de calidad no tiene fronteras. Es un honor ver cómo la UNADE se proyecta más allá de nuestras costas, llevando el conocimiento dominicano a tierras hermanas y afianzando nuestra presencia académica en la región.
El rector Rafael Vásquez Espínola, encabezando la delegación dominicana, resaltó que este esfuerzo no es poca cosa; es una alianza estratégica que cuenta con el respaldo del Comando Sur de Estados Unidos, buscando fortalecer la seguridad regional y la reciprocidad académica. Esta colaboración es un ‘coro’ bien montao’, asegurando que el respeto mutuo y la visión compartida de un futuro más seguro sean la base. En nuestra región, donde los desafíos son pan de cada día, estas iniciativas son clave para que el ‘tigueraje’ de la delincuencia o las amenazas externas no nos agarre con la guardia baja y mantengamos la estabilidad que tanto anhelamos.
La importancia de esta especialización en normativas humanitarias para las fuerzas armadas contemporáneas es incuestionable. Como el gran jurista Hugo Grocio, padre del derecho internacional, sentenció hace siglos: ‘Incluso en la guerra existen leyes que deben ser respetadas’. Esta máxima sigue vigente, y para nuestros militares y los de la región, entender y aplicar estas leyes es fundamental. No es solo un asunto de disciplina, es la ‘vaina’ de asegurar que la defensa de la nación se haga siempre con apego a los principios de humanidad, fortaleciendo la confianza del pueblo en sus instituciones armadas y promoviendo una cultura de paz.
Esta iniciativa de la UNADE no solo eleva el perfil de los profesionales graduados, sino que también solidifica la visión de una educación superior militar que trasciende las fronteras. El ministro de Defensa dominicano, Carlos Antonio Fernández Onofre, ha jugado un papel crucial en este impulso, promoviendo una formación que no se queda en el cuartel, sino que busca integrar saberes y consolidar alianzas estratégicas. Cuando se invierte en gente así, en conocimiento que fortalece el carácter y la vocación de servicio, uno sabe que la seguridad y la justicia están de lo más bien encaminadas, y que el país está echando pa’lante con una base sólida.
Felicitamos a estos graduandos por su esfuerzo y disciplina rigurosa; demostraron que la excelencia académica y la vocación de servicio son un binomio potente. Este tipo de programas son un ejemplo claro de cómo la República Dominicana, a través de instituciones como la UNADE, puede liderar en la región, exportando conocimiento y buenas prácticas. Es ‘bacano’ ver cómo se construye un futuro más seguro y justo, y cómo el nombre de nuestro país resuena con prestigio en el ámbito internacional, demostrando que somos más que playas ‘chulas’ y merengue.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




