¡Atención, mi gente! Un ‘lío’ legal de los que te ponen a ‘botar chispa’ está dando de qué hablar, y es que la expareja del Conejo Malo, Bad Bunny, Carliz De La Cruz Hernández, ha metido un ‘palo’ en el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Según la noticia, la Corte determinó que ella tiene los argumentos suficientes para reclamar derechos de imagen y de autor por el “uso de su voz” en la famosa frase “Bad Bunny, baby”, esa que se escucha en temas como ‘Pa ti’ y ‘Dos Mil 16’.
Este giro legal significa que los foros inferiores ‘erraron’ al desestimar su reclamo, y la jueza asociada Mildred Pabón fue clara: Carliz presentó hechos suficientes para que su demanda regrese al Tribunal de Primera Instancia. ¡Ojo!, esto no es una victoria definitiva, pero sí un paso significativo para la abogada puertorriqueña en este ’embrollo’ judicial. Para entender la ‘vaina’, Carliz y Benito (Bad Bunny) se conocieron en 2011, trabajando en un supermercado Econo, manteniendo una relación intermitente hasta 2016. La frase fue grabada por ella en 2015 a petición del artista, sin imaginar el ‘tigueraje’ que se armaría.
La demanda, presentada en marzo de 2023, busca 40 millones de dólares por supuesta vulneración de derechos. Aunque el Supremo dictaminó que las reclamaciones por el tema ‘Pa ti’ (2016) estaban ‘prescritas’, el caso se mantiene activo por ‘Dos Mil 16’ (2022) y el ‘viaje’ de conciertos y promociones posteriores donde la voz de Carliz siguió sonando sin consentimiento. Este es el ‘punto clave’ donde la justicia ha visto mérito para continuar la investigación.
Un detalle crucial es que, antes de la publicación de ‘Dos Mil 16’, los representantes del artista le ofrecieron 2,000 dólares a Carliz por el audio. Sin embargo, según la noticia, ella rechazó la oferta de una vez y no autorizó su uso comercial. A pesar de esta negativa, su voz fue utilizada en eventos masivos como los conciertos en el Coliseo de Puerto Rico en julio de 2022. Este uso persistente, según el reporte, le causó un impacto emocional ‘serio’, llegando al punto de requerir asistencia psicológica.
El Supremo ha sido enfático al señalar que existen pruebas para sostener la falta de consentimiento para el uso de su voz, especialmente tras la oferta rechazada. Este pronunciamiento es vital, ya que permite a Carliz demostrar la originalidad y creatividad de su interpretación vocal bajo la Ley de Derechos Morales de Autor. A pesar de una opinión disidente del juez Ángel Colón Pérez, la decisión mayoritaria del tribunal asegura que la ‘chercha’ legal continuará ventilándose, y muchos dominicanos estarán ‘puyúos’ con este ‘chismecito’ tan ‘jevi’ de la farándula.
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