¡Se armó el ‘coro’ en el Bronx, mi gente! Los Yankees de Nueva York le dieron una verdadera ‘paliza’ a los Medias Rojas de Boston con un marcador contundente de 16-1 este domingo. El protagonista principal de esta fiesta fue Austin Wells, quien se botó con dos jonrones en la octava entrada, una entrada que se convirtió en un ‘palo’ de nueve carreras. Este ‘tigueraje’ yankee no solo amplió su ventaja en la carrera por el comodín de la Liga Americana, sino que también aseguró la serie de la temporada contra los de Boston. ¡Una vaina bien hecha!
Según el reporte, Wells arrancó la octava entrada con un tablazo contra Jovani Moran, y no contento con eso, volvió a conectar un cuadrangular de tres carreras contra un slider de 49.8 mph, esta vez del infielder Andruw Monasterio. ¡Dos jonrones en un mismo inning! Eso es algo que no se ve todos los días, un ‘show’ completo del joven receptor, dejando a la defensiva de Boston ‘en el aire’ y sin saber qué hacer con ese pitcheo tan suave, asegún la noticia.
Pero el ‘bateo’ no fue solo de Wells. Heliot Ramos, quien llegó al equipo tras la fecha límite de traspasos del 3 de agosto, también se lució con un jonrón de tres carreras en la quinta entrada. Este fue su primer cuadrangular con los Yankees, y de hecho, el primero en general desde el 20 de julio, y también registró su primer partido con múltiples hits con el uniforme ‘rayado’. Antes de esta ‘faena’, Ramos no estaba teniendo un desempeño ‘chévere’ con los Yankees, con un pobre 7 de 59 en sus primeros 20 juegos. Pero esta vez, ‘rompió el hielo’ de una manera espectacular.
Otros que se apuntaron a la ‘chercha’ de jonrones fueron Paul Goldschmidt, quien conectó uno después de iniciar la quinta entrada de cinco carreras con un sencillo de dos carreras ante Ranger Suárez (5-4). Y no se quedó atrás José Caballero, quien fue el campocorto titular en lugar del novato George Lombard Jr. (quien estaba con molestias en la rodilla derecha, según la información). Caballero también sacó la bola del parque con un jonrón de tres carreras ante el slider de 49 mph de Monasterio, dejando claro que el ‘tigueraje’ en la ofensiva de los Yankees estaba ‘on fire’.
Con esta victoria, los Yankees (78-59) se pusieron cuatro juegos por delante de los Red Sox (74-63), un ‘pasito’ más hacia el objetivo. Además, al ganar siete de los 13 enfrentamientos directos, aseguraron el desempate directo si ambos equipos terminan con el mismo récord, lo que es una ventaja ‘demasiado jevi’. La cosa se puso ‘medio rara’ cuando se determinó que el guante del jardinero central Ceddanne Rafaela estaba sobre el césped en una atrapada. Los Red Sox apelaron, pero la decisión se mantuvo, lo que ‘calentó’ un poco el ambiente, pero al final no cambió el resultado de la ‘guagua’ que les pasaron.
En cuanto al pitcheo, el abridor de Nueva York, Will Warren (9-6), hizo un trabajo ‘bastante chulo’, permitiendo el sencillo productor de carreras de Nick Sogard en la octava entrada, entre seis hits en más de siete entradas. Una actuación ‘sólida’ que mantuvo a raya a los bates de Boston la mayor parte del partido, dándole chance a su ofensiva para ‘desahogarse’ y hacer el ‘bochinche’ de carreras que hicieron. Suárez, por otro lado, pasó ‘un mal rato’, permitiendo seis carreras y nueve hits en 5 1/3 entradas, sus cifras más altas de la temporada.
Esta fue la décima victoria de los Yankees en 14 partidos y, a la vez, la mayor cantidad de carreras anotadas en lo que va de la temporada. ¡Dieciséis carreras! Eso es ‘un viaje de carreras’. Además, terminaron con 18 hits, su segundo total más alto. Un día para el olvido para los Medias Rojas y un día para recordar para los fanáticos de los Yankees, que vieron a su equipo jugar ‘de lo más bien’ y darle un ‘baile’ a su eterno rival.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




