¡Ay, mi gente! Nos llega el ‘bochinche’ desde el nuevo túnel de la Luperón, donde, según reportan, el ‘tigueraje’ de algunos choferes de camiones y ‘guaguas’ está haciendo de las suyas. Dicen por ahí que, sin ningún tipo de control, estos vehículos, que tienen restricciones claras para transitar por este tramo, se están mandando como Pedro por su casa. Es una ‘vaina’ que tiene a la gente con la guardia en alto, pues la irresponsabilidad está a la orden del día.
La intención detrás de la construcción del túnel de la Luperón fue, precisamente, agilizar el tránsito vehicular y ofrecer una vía más segura y eficiente para los vehículos ligeros. Las restricciones para el paso de vehículos pesados como camiones y ‘guaguas’ no son un capricho; responden a normas de seguridad vial, la estructura misma de la obra y la necesidad de mantener un flujo de tráfico adecuado. Imagínense el ‘lío’ y el peligro que representa un camión voluminoso o una ‘guagua’ llena, circulando a alta velocidad en un espacio confinado, junto a carros pequeños.
Lo más ‘fuerte’ del asunto es que no solo ignoran las prohibiciones, sino que, según la denuncia, algunos de estos choferes se atreven a circular con las placas de sus vehículos no visibles. ¡Eso sí es el colmo del ‘tigueraje’! Es una clara muestra de que buscan evadir cualquier tipo de sanción o identificación, aumentando el riesgo de impunidad ante cualquier incidente. Esta actitud no solo desafía la autoridad, sino que también pone en peligro la vida de miles de dominicanos que a diario transitan por esta importante vía.
La ciudadanía, que invierte en estas infraestructuras a través de sus impuestos, espera y demanda que se cumplan las reglas. La falta de vigilancia en una obra tan relevante como el túnel de la Luperón es un ‘cuento’ que nadie quiere oír. Se necesita una presencia más activa y contundente de las autoridades de tránsito, como la DIGESETT, para que pongan ‘punto en boca’ a esta situación y garanticen que las normas se respeten y se hagan valer las restricciones. Solo así podremos asegurar que estas inversiones sirvan para el propósito que fueron creadas: mejorar la calidad de vida y la seguridad vial de todos.
Es un llamado a la conciencia y al orden. Los choferes deben entender que el respeto a las leyes de tránsito no es opcional; es una responsabilidad que tenemos todos como ciudadanos. Proteger nuestras infraestructuras y garantizar la seguridad de todos en las calles es una tarea conjunta. Esperamos que este ‘bochinche’ sirva para que las autoridades actúen ‘de una vez’ y pongan fin a este desorden que afecta a un ‘viaje’ de personas cada día.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




