¡Qué Vaina! ¿Cuánto aguanta el cuerpo sin agua, klk?

Aquí en la República Dominicana, donde el calor aprieta y un buen vaso de agua fría es la gloria, nos hemos preguntado más de una vez cuánto uno podría aguantar sin echarse un trago. La vaina se pone seria, mis hermanos, y es que el cuerpo sin agua es como un carro sin gasolina: no va pa’ ningún lao’. La realidad es que la supervivencia es bien corta si uno decide no beber nada, especialmente en un lío como el que enfrenta el activista Saif Abukeshek, quien lleva varios días en huelga de sed. Los expertos dicen que a partir del tercer día, la cosa se pone de lo más fea y la vida se puede ir como el agua entre los dedos.

El especialista en nutrición Pedro Casado lo dejó bien claro: ‘En el tercer día empieza la fase crítica’. Mucha gente, cuando hace estas huelgas secas, se permite una gotica de líquido –digamos unos 50 o 60 mililitros– para aguantar un chin más y así meter más presión. Pero si la vaina es estricta, sin ni un sorbito, el panorama cambia drásticamente. Nuestro organismo es un milagro, aguanta un viaje de días sin comer (hasta sesenta, según Casado), pero sin beber, ¡ay, mi madre!, seis días es el límite, y ya al tercer día el riñón puede empezar a fallar. ¡Imagínense ustedes la gravedad del asunto!

La situación de Abukeshek, quien fue arrestado cuando iba pa’ Gaza, es un ejemplo crudo de lo rápido que el cuerpo se deteriora. Aunque es un tipo joven y fuerte, los factores externos como estar preso y bajo interrogatorios constantes le bajan la guardia al sistema. Uno diría que el frío de una celda sería peor, pero en este caso, ¡qué sorpresa!, el frío puede jugar a su favor porque ayuda a no sudar tanto, lo que significa que el cuerpo pierde menos líquido. Así es la cosa con nuestro organismo, siempre buscando la forma de sobrevivir ante cualquier chercha.

La huelga de sed, o seca como le llaman, es de los desafíos más bravos que el cuerpo puede enfrentar. A diferencia de la huelga de hambre, donde el cuerpo consume las grasas y uno puede aguantar un tiempo más o menos estable, sin agua el riñón se seca, no filtra las toxinas y el cuerpo se envenena poco a poco. Es un proceso rápido y sin contemplaciones. La única defensa del organismo es reducir la orina al máximo, pero eso no es suficiente para evitar el fracaso renal que se asoma a los tres días. Nadie ha sobrevivido más de seis días sin beber, ¡así de sencillo!

Y si se decide parar la huelga, tampoco es de una vez que todo se normaliza. La recuperación de un proceso tan extremo de deshidratación y desnutrición tiene que ser supervisada por profesionales, poco a poco, con mucho cuidado. Porque el cuerpo puede quedar con secuelas de por vida: debilidad muscular, problemas en los huesos, los riñones, el corazón, y hasta problemas de salud mental como depresión o ansiedad. Es una situación delicada donde cada minuto cuenta, y la vida se juega en un hilo muy fino. Mantenerse hidratado no es un lujo, ¡es la vida misma, mi gente!.

Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!

¿Tú qué opinas? Cuéntalo aquí:

Hot this week

El ‘Coro’ de Braiins y la Movida de Bitcoin: Trayendo el Tigueraje Financiero al Patio Digital

¡Atención, gente! Se está cocinando una movida 'jevi' en...

¡Bacana la vaina! El Salvador guía a Argentina en la tokenización

¡Pero qué vaina más bacana la que se está...

LG OLED Evo G6: ¡La ‘Vaina’ que Redime la Imagen!

¡Klk, gente! Aquí en el patio de la tecnología,...

¡Qué ‘Vaina’ Bacana! Una Quemadura del Sol Inspira Revolución en Almacenamiento de Energía

¡Qué ‘vaina’ bacana se armó con esta historia! Imagínate...

Temas

spot_img

Related Articles

Categorias Populares

spot_imgspot_img