¡Ay, sí! Los Yankees de Nueva York vinieron con un ‘coro’ de jonrones que fue una ‘vaina’ de verdad, dándole una paliza 12-2 a los Medias Blancas de Chicago el martes por la noche. Spencer Jones, Ben Rice y Paul Goldschmidt se pusieron las pilas y mandaron la bola pa’ la calle, dejando claro que este equipo tiene garras, incluso sin su líder, Aaron Judge. La ofensiva de los Mulos del Bronx estuvo indetenible, mostrando la profundidad de su roster y que los Yankees aplastan a quien se les ponga en el camino cuando andan enchufados.
Para Spencer Jones, este partido fue un momento ‘chulo’ de esos que no se olvidan. El novato conectó su primer cuadrangular en el icónico Yankee Stadium, una bola que se fue al segundo piso del jardín derecho en la segunda entrada. No solo eso, sino que también consiguió una base por bolas con las bases llenas, demostrando que no es solo un bateador de poder, sino que sabe ver el plato. Es emocionante ver cómo estas nuevas figuras están surgiendo y aportando de una vez, llenando el vacío y demostrando que el futuro del equipo ‘está de lo más bien’.
Pero la fiesta de batazos no paró ahí, ¡para nada! Ben Rice, con su vigésimo jonrón de la temporada, y Paul Goldschmidt, con su décimo, se unieron al festival de cuadrangulares, sacando a Davis Martin del montículo como si fuera un ‘tigueraje’ de niños. Rice, quien ya había conectado 26 jonrones el año pasado, sigue demostrando su poder, uniéndose a la élite de la Liga Americana con 20 vuelacercas. Goldschmidt, por su parte, igualó su total de la temporada pasada en mucho menos partidos, mostrando que sigue siendo un peligro constante en la caja de bateo.
Mientras la ofensiva hacía su trabajo, en el montículo, el as Gerrit Cole (2-1) también hizo lo suyo, permitiendo solo dos carreras y tres hits en seis entradas. Su regreso ha sido clave para la estabilidad del equipo, y los Yankees han mejorado su récord a 8-4 desde que perdieron a Aaron Judge. Ver a Cole dominando y la ofensiva explotando así, da una buena vibra a los fanáticos y refuerza la idea de que los Yankees son un contender serio. ‘Asegún’ se ha visto, la máquina está carburando y promete una temporada ‘bacana’.
Por otro lado, la noche fue un verdadero calvario para los Medias Blancas, especialmente para su lanzador Davis Martin, quien tuvo una de sus peores salidas al permitir nueve carreras y ocho hits en solo 3 1/3 entradas, incluyendo tres jonrones. Es una ‘vaina’ cuando el pitcheo no ayuda y la defensa tampoco, como se vio con el error que ayudó a los Yankees a alcanzar las once carreras. Este tipo de partidos resalta la importancia de tener brazos fuertes en el bullpen y una defensa sólida para aguantar la presión en la Gran Carpa.
La capacidad de los Yankees para seguir ganando y produciendo ofensivamente, incluso ante la adversidad de lesiones importantes, es lo que los hace un equipo de temer. Con 16 hits y más de diez carreras anotadas por octava vez en la temporada, el lineup está demostrando ser uno de los más profundos y peligrosos de la liga. Este ‘coro’ de jugadores, veteranos y novatos, están echando el pleito con todo el ‘swing’ del mundo, y el ‘tigueraje’ del Bronx está gozando de lo lindo. ¡Qué siga la fiesta, mi gente!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




