El Gobierno dominicano, con el presidente Luis Abinader a la cabeza, ha demostrado de una vez por todas que la solidaridad no es chercha, sino una vaina seria. Tras los devastadores terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron a Venezuela, dejando un viaje de dominicanos en el limbo, el país se ha activado para tender una mano amiga. Esta respuesta rápida y contundente subraya el compromiso de las autoridades con la protección de nuestros nacionales, estén donde estén, confirmando que, cuando la situación se pone fea, el Estado dominicano está de lo más bien para sus ciudadanos. La misión enviada al país bolivariano busca no solo ofrecer asistencia humanitaria, sino también facilitar el retorno de aquellos que lo necesiten, un gesto que se agradece y que refuerza los lazos de hermandad, a pesar de las distancias y los desafíos.
La situación en Venezuela, según los informes, es complicada, con más de 920 fallecidos y 3,360 heridos, un panorama que ha conmocionado a la región. Ante esta tragedia, el Ministerio de Defensa dominicano se puso la camiseta de una vez, evacuando a 12 peloteros criollos que la estaban rompiendo en la Liga Mayor de Béisbol Profesional de Venezuela, asegurando su regreso sano y salvo al terruño. Esto es parte de un esfuerzo más amplio que ya ha visto a otros 15 dominicanos llegar al país, demostrando la eficacia del despliegue logístico y humano. La coordinación de estas evacuaciones no es un juego, sino un trabajo minucioso que requiere de una capacidad operativa tremenda, y aquí el ‘tigueraje’ de nuestras fuerzas armadas ha estado a la altura.
Además de la asistencia directa, el Gobierno ha habilitado dos centros de acopio en Santo Domingo, uno en la Base Aérea de San Isidro para medicamentos, y otro en la Base Naval 27 de Febrero para alimentos no perecederos y agua. Este llamado a la solidaridad nacional es un coro que muchos dominicanos han respondido con su generosidad, demostrando que somos un pueblo que no se queda atrás cuando de ayudar se trata. La clasificación y custodia de estas donaciones por personal militar y civil especializado asegura que la ayuda llegue como tiene que ser, sin peros. Esta iniciativa refleja la conciencia de que, en momentos de crisis, cada grano de arena cuenta y que la colaboración es la clave para superar cualquier adversidad, por más grande que sea.
La misión ‘Quisqueya Solidaria 2026’, conformada por especialistas en atención de desastres, aterrizó en Venezuela para colaborar activamente en las labores de asistencia, un verdadero ejemplo de cooperación internacional. La preparación de estos equipos, con su experiencia en manejo de emergencias, es vital para apoyar a las autoridades venezolanas en la recuperación post-sismo. Este tipo de misiones no solo brinda apoyo material y humano, sino que también lleva un mensaje de esperanza y solidaridad, mostrando que, a pesar de las vicisitudes, el espíritu de hermandad prevalece. Es ‘chulo’ ver cómo, en medio de la adversidad, nuestros profesionales se tiran a la calle para poner su granito de arena, representando dignamente a nuestra nación.
La tragedia en Venezuela nos recuerda la vulnerabilidad de nuestros países ante fenómenos naturales y la importancia de la preparación y la respuesta coordinada. La diáspora dominicana, presente en muchos rincones del mundo, incluyendo Venezuela, a menudo enfrenta desafíos únicos en situaciones de emergencia. Por eso, el establecimiento de protocolos claros para la protección y asistencia de nuestros connacionales en el exterior es una ‘vaina’ que hay que celebrar. Que se envíe una delegación para ver de cerca la situación y evaluar las necesidades de los nuestros es un acto de compromiso que reafirma que, sin importar dónde estén, los dominicanos nunca están solos cuando su patria puede extenderles la mano. Es un mensaje ‘bacano’ que cala hondo en el corazón.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




