¡Klk, gente! Miren qué vaina se está cocinando en las Grandes Ligas, una historia que podría dejar a más de uno con la boca abierta. Con la temporada regular a punto de terminar, la División Oeste de la Liga Americana está montando un escenario que tiene a todos pendientes, y es que los Texas Rangers y los Houston Astros andan en un ‘coro’ de lo más interesante, empatados con una marca de 78-79. Esto, señores, podría significar que un campeón divisional termine con un récord negativo de victorias y derrotas, algo que nunca ha pasado en una temporada completa. Y justo aquí es donde nos preguntamos, ¿pueden estos equipos más flojos dar la sorpresa en octubre?
Históricamente, es un dato curioso que ningún campeón divisional de una temporada completa haya pisado la postemporada con un saldo perdedor. Solamente se han visto excepciones en años atípicos, como en la temporada 2020, acortada por la pandemia, donde Milwaukee y Houston lograron avanzar con un 29-31, o los Reales de Kansas City en el 81, que se colaron por ser los mejores en la segunda mitad post-huelga. Desde que la MLB amplió sus playoffs a 12 equipos en 2022, la probabilidad de que un equipo con menos de .500 se cuele en la fiesta de octubre ha aumentado un viaje, abriendo la puerta a que el ‘tigueraje’ de la postemporada sea aún más impredecible.
Pero esto no es nuevo, ¡qué va! La historia de las Mayores está llena de equipos que, según su récord, no ‘picaban’ mucho, pero que una vez en los playoffs, se la comieron. Ahí están los Mets de Nueva York de 1973, que con un 82-79 y un diferencial de carreras de +20, y bajo el grito de ‘¡Ya gotta believe!’, se levantaron de la última posición para ganar su división y llegar a la Serie Mundial. O los Mellizos de Minnesota de 1987, con un diferencial negativo de -20, ¡que se llevaron la Serie Mundial! Demostraron que el empuje y la localía podían más que los fríos números.
Saltando en el tiempo, tenemos el ‘chispazo’ de los Cardenales de San Luis de 2006. Con un récord de 83-78, casi pierden una ventaja de siete juegos en la división, pero un roster con figuras como Albert Pujols encendió en el momento clave para ganar la Serie Mundial. Más reciente, en el 2023, los Marlins de Miami nos dieron un dolor de cabeza con el peor diferencial de carreras para un equipo de postemporada: -57, pero su ‘tigueraje’ se vio en los juegos apretados. Ese mismo año, los Diamondbacks de Arizona, con un diferencial de -15, nos enseñaron que una vez dentro, ‘cualquier vaina puede pasar’, llegando hasta la Serie Mundial tras barrer a dos campeones divisionales.
Así que, si los Rangers o los Astros terminan con ese récord perdedor y se meten en los playoffs, no los descarten de una vez. La historia nos ha enseñado que en octubre, los números de la temporada regular a veces se guardan en un cajón y lo que cuenta es el corazón, el ‘tigueraje’ y ese ‘chispazo’ de suerte que te puede llevar lejos. Los playoffs son otro nivel, y los equipos que no pican tanto a veces son los que más sorprenden y nos dan la mejor chercha.
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