¡Qué ‘Vaina’ es esta, mi gente! Nos ha caído la noticia de que el Gobierno dejó sin ejecutar la friolera de RD$42,095.7 millones del Presupuesto 2025. Esto no es poca cosa, es un viaje de ‘cuartos’ que se quedaron en la gaveta, según el mismo Ministerio de Hacienda. Prácticamente todos estos millones, un 99.7% para ser exactos, corresponden al Poder Ejecutivo. Imagínense el relajo que esto representa para las finanzas públicas y, sobre todo, para el desarrollo de nuestro país. Esos ‘chelitos’ estaban destinados a cubrir gastos y proyectos que, al final, no se realizaron.
De un presupuesto general que pasaba del billón y medio de pesos, casi un 3% quedó en el aire. Es como si planificáramos un ‘coro’ grandísimo, y al final una buena parte de la ‘guagua’ no salió. Mientras tanto, entidades independientes como el Senado, la Cámara de Diputados, la Junta Central Electoral y los tribunales, demostraron que sí saben trabajar con eficiencia, ejecutando el 100% de sus asignaciones. Esto nos deja dándole ‘mente’ a por qué unos sí y otros no, una interrogante que ‘asegún’ muchos, tiene que ver con la capacidad de gestión y la prioridad que se le da a cada proyecto.
La Presidencia de la República, por ejemplo, se quedó con más de seis mil millones de pesos sin gastar, lo que nos pone a pensar si las prioridades estaban claras o si el ‘tigueraje’ burocrático frenó algunas iniciativas. La Vicepresidencia tampoco ejecutó a tope, dejando una parte de sus ‘cuartos’ sin mover. Estos son fondos vitales que deberían haberse transformado en servicios, infraestructura o apoyo directo a la ciudadanía. No ejecutar un presupuesto no es solo un número, es dejar proyectos en el aire, es retrasar el progreso de la nación.
Pero la vaina se pone más ‘jevi’ cuando vemos el Gabinete de Política Social, el cual concentra buena parte de los recursos presidenciales. Programas tan importantes como ‘Supérate’, que busca echarle una mano a las familias más vulnerables, o los Comedores del Estado, que le dan de comer al ‘pueblo’, dejaron miles de millones sin ejecutar. Imagínense el impacto que pudo tener ese dinero en la vida de miles de dominicanos. Dejar el 52.3% de los fondos de los Comedores del Estado sin gastar, es un golpe bajo para los que más necesitan. Esos ‘chelitos’ son para la gente que ‘está en olla’.
Esta situación nos lleva a reflexionar sobre la planificación y ejecución del gasto público. Un presupuesto es una herramienta para el desarrollo, no solo una lista de deseos. Dejar ‘cuartos’ sin usar significa perder oportunidades: menos calles arregladas, menos centros de salud equipados, menos apoyo a la educación. Esos fondos podrían haber impulsado la economía local, generando empleos y dinamizando comunidades que ‘están esperando por su turno’. Es crucial que se revise a fondo por qué se produce esta inejecución, y que se implementen mecanismos para asegurar que cada peso se invierta donde tiene que ser.
La transparencia y la rendición de cuentas son más que necesarias para evitar que estas ‘vainas’ se repitan. El ‘pueblo’ dominicano tiene el derecho de saber qué pasó con esos ‘cuartos’ y cómo se va a garantizar que el presupuesto del próximo año se ejecute ‘de una vez’ y sin excusas. Al final del día, es nuestro dinero, el que pagamos con ‘sacrificio’ a través de los impuestos, y debería ser invertido con la máxima eficiencia para el beneficio de todos. ¡No es para guardarlos y ya! Tenemos que darle ‘seguimiento’ a esta situación para que las cosas se hagan bien, como tienen que ser.
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