¡Klk con la seguridad en las cárceles, mi gente! Un ‘coro’ se armó de lo más bien en el Centro de Corrección y Rehabilitación Las Parras, ubicado en San Antonio de Guerra, y todo apunta a que la ‘vaina’ explotó luego de que las autoridades le pusieran el ojo a un intento de introducir sustancias prohibidas. La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC) salió de una vez a explicar que el ‘bochinche’ se generó cuando se frustró la entrada de un paquete, presuntamente de marihuana, que un privado de libertad intentaba colar al recinto.
Según el informe, durante la jornada de visitas familiares, el personal de seguridad, que siempre está con el ojo avizor, detectó a un recluso saliendo del área infantil con un cilindro bien camuflajeado en sus partes íntimas. ¡Imagínate tú! La sustancia fue decomisada al instante por los agentes penitenciarios y, por sus características, olor y textura, se presume que se trataba de ‘marihuana’. Aunque los análisis químicos serán los que dirán la última palabra, la DGSPC ya tiene su teoría clara.
La incautación de esta ‘vaina’ fue como prenderle un fósforo a una bomba de tiempo en el penal. Internos de algunos módulos, con un ‘tigueraje’ activado, de una vez intentaron alterar el orden, buscando armar un revuelo en el centro. Pero, ‘asegún’ las autoridades, el personal de seguridad penitenciaria y los encargados del recinto se fajaron y controlaron la situación rapidito, restableciendo la calma sin que la cosa llegara a mayores o se reportaran daños significativos. ¡Menos mal que no pasó a mayores, porque a veces estos ‘coros’ se ponen feos de verdad!
Lo más ‘jevi’ del asunto es que no solo el recluso fue el protagonista de este relajo. En medio de las investigaciones, una mujer fue detenida y entregada al Ministerio Público por su presunta relación con el caso. La DGSPC prefirió no revelar su identidad, ya que la señora andaba acompañada de una hija menor de 11 años durante el día de visitas infantiles, una situación bastante delicada y que pone el foco en cómo los menores, sin culpa alguna, pueden verse envueltos en estos trajines.
Las autoridades han dejado claro que las investigaciones van a seguir su curso, buscando determinar todas las responsabilidades, conforme a los procedimientos institucionales y a lo que manda la ley. Esto demuestra la complejidad de mantener el control en los centros penitenciarios, donde la creatividad para introducir contrabando es un desafío constante para la seguridad. ¡Y es que no es una ‘vaina’ fácil lidiar con esto!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




