La noticia de un terremoto siempre nos sacude el alma, y más cuando le cae a un país hermano. En esta ocasión, Colombia ha sido golpeada por un temblor de magnitud 7.4, y el pueblo dominicano, de una vez, ha extendido su mano amiga. El presidente Luis Abinader, representando a toda la nación, expresó ayer su profunda solidaridad y ofreció la ayuda a Colombia que sea necesaria para enfrentar esta terrible situación.
«Nuestros pensamientos y oraciones están con las víctimas, sus familias y todas las comunidades que atraviesan estos momentos difíciles», sostuvo el mandatario en la red social X, según lo reportado. Esta declaración no es solo de palabra, sino que se traduce en una disposición real del país para brindar todo el apoyo y la asistencia que se requiera en este momento de gran necesidad. Es un gesto que demuestra la hermandad que siempre nos ha caracterizado en el Caribe.
No fue solo el presidente. El Ministerio de Relaciones Exteriores, que según la noticia es encabezado por el canciller Roberto Álvarez, también se unió al coro de solidaridad, enviando un mensaje similar a través de su cuenta en la misma red social. «Lamentamos profundamente las víctimas y los daños ocasionados, y seguimos de cerca la evolución de esta situación», indicaron, reforzando el compromiso de República Dominicana con la nación sudamericana en esta hora tan compleja.
Este gesto de solidaridad cobra un matiz especial, pues, de acuerdo al reporte, el presidente Abinader había participado apenas el pasado viernes en la ceremonia de transmisión de mando presidencial de la República de Colombia. En aquel evento, Abelardo de la Espriella asumió la presidencia para el período 2026-2030, y el mandatario dominicano asistió al acto oficial acompañado por el ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez. Es decir, el lazo de fraternidad estaba recién reforzado.
La situación en Colombia, según los cables de agencia, es crítica. El gobierno colombiano declaró la situación de ‘desastre nacional’ tras contabilizar al menos 132 personas fallecidas y 570 heridos inicialmente, cifras que se preveían aumentar. Un cable posterior de la agencia EFE precisó que el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, afirmó una cifra parcial de 111 fallecidos y una gran destrucción en al menos cinco departamentos. Esta vaina ha sido un golpe bien duro.
Los daños materiales son un viaje. De la Espriella, en su primera declaración pública tras el terremoto, detalló que a las 12:30 GMT se contaban 111 fallecidos, 87 heridos, 1,575 viviendas averiadas, 37 completamente destruidas, 61 edificios colapsados, 18 centros de salud y 52 centros educativos averiados. Además, 18 carreteras resultaron afectadas y siete aeropuertos –Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Cali y Buenaventura– sufrieron daños en su infraestructura y permanecen cerrados para vuelos comerciales.
La respuesta en Colombia fue inmediata y enérgica. El mandatario De la Espriella, quien según la noticia estaba en su tercer día de gobierno tras haber asumido el cargo el pasado viernes, 7 de agosto, viajó de una vez a Quibdó, capital del Chocó, epicentro del terremoto, para atender ‘personalmente’ la emergencia. Otros miembros de su gabinete también se desplazaron a las zonas más afectadas, priorizando el rescate de las personas bajo los escombros. Eso es lo que se llama ‘meterle mano’ a la situación.
A pesar de la tragedia, es importante destacar que, para nosotros los dominicanos, las operaciones de vuelos entre República Dominicana y Colombia se mantenían con total normalidad, particularmente los que parten desde Santo Domingo hacia el Aeropuerto Internacional El Dorado, de Bogotá, principal terminal. Así lo reseñó nuestro corresponsal en el Aeropuerto Internacional de Las Américas, Rafael Castro, trayendo un poco de tranquilidad a quienes tienen planes de viaje o familiares en ambas naciones.
La solidaridad dominicana, en este tipo de momentos de ‘vaina’ gorda, siempre sale a flote. Es parte de nuestra identidad, de nuestro ‘tigueraje’ bueno, de estar ahí para los hermanos cuando más lo necesitan. Seguiremos de cerca la situación, con la esperanza de que Colombia se recupere pronto de este trago amargo.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




