¡Se armó el relajo de nuevo en el país! Para esta semana, los dominicanos vimos cómo el precio de la gasolina regular y el gasoil regular se disparó en RD$3.00 por galón. Asegún el Gobierno, esta situación, que nos pone a gastar más de una vez en la bomba, tiene su origen principal en dos vainas que están pasando lejos de nuestro patio: el alza de los precios internacionales del petróleo y unas tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán que tienen a todo el mundo con la boca abierta.
La verdad es que la cosa está dura. Aunque el Gobierno ha metido la mano al bolsillo y ha destinado un viaje de dinero, más de RD$1,312.31 millones, en subsidios para frenar el golpe a nuestros bolsillos, la presión del mercado internacional ha sido demasiado fuerte. La preocupación principal ahora mismo es el West Texas Intermediate (WTI), que es una referencia clave para el petróleo. Este se ha ido en banda, alcanzando los niveles más altos del último mes, y eso, mi gente, afecta directamente el costo de combustibles como la gasolina regular que consumimos aquí.
El meollo del asunto, el verdadero tigueraje que mueve los precios, está en la incertidumbre sobre el suministro mundial de petróleo. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán, con el anuncio de posibles sanciones más estrictas contra el país persa y el estancamiento de sus negociaciones, han puesto a los operadores del mercado de los nervios. Esta ‘chercha’ política no es un juego, porque cualquier interrupción, o incluso el temor a ella, en una zona tan vital como el estrecho de Ormuz, provoca que las cotizaciones internacionales se vayan por las nubes.
Para que la gente entienda bien cómo funciona esto en el patio: República Dominicana, lamentablemente, tiene que importar una parte importante de los combustibles que usamos. Eso significa que, cuando el petróleo y sus derivados suben de precio en el mercado mundial, esos aumentos, de una forma u otra, terminan golpeando nuestro bolsillo. Es como un efecto dominó que, sin que lo busquemos, nos llega directo a la cuenta.
El Gobierno, con el fin de que la vaina no se ponga peor, ha absorbido una parte importante de ese incremento a través de los subsidios. Esto ha sido clave para mantener, por ejemplo, el precio de la gasolina premium, el gasoil óptimo, el GLP y el gas natural congelados. Si no fuera por esta medida, el panorama para el transporte y el bolsillo de los dominicanos sería mucho más oscuro, una situación que nadie quiere vivir.
Incluso con los aumentos en la gasolina y el gasoil regular, la mano del Estado se siente. Según el reporte, para esta semana, el subsidio al gasoil regular está en unos impresionantes RD$101.48 por cada galón, mientras que para la gasolina regular, el aporte es de RD$39.01 por galón. Esto demuestra el esfuerzo por amortiguar la subida, que de otra manera habría sido un verdadero guayabo para el consumidor final.
Es importante destacar que no todos los combustibles sufrieron el mismo golpe. Mientras la gasolina regular llegó a RD$310.50 y el gasoil regular a RD$262.80, otros como la gasolina premium se quedaron en RD$341.10, el gasoil óptimo en RD$293.10, el GLP en RD$135.20 y el gas natural en RD$43.97 por metro cúbico. Esta estrategia busca proteger a los sectores y productos de mayor impacto en la economía y el consumo diario.
Este ajuste se da dentro del marco del Plan Anticrisis, anunciado en junio pasado, que buscaba congelar los precios. El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes asegura que, a pesar de la presión internacional, los precios actuales aún no superan los establecidos en aquel entonces. Y es que el Gobierno, en lo que va de 2026, ya ha invertido más de RD$27,000 millones en subsidiar los combustibles, una medida que dice mucho de su compromiso con la estabilidad económica del pueblo.
Al final del día, el rumbo de los precios en el patio seguirá atado a lo que pase fuera de nuestras fronteras. Si las tensiones entre Estados Unidos e Irán siguen el mismo coro y elevan el riesgo sobre el suministro, la presión para que la cosa suba se mantendrá. Pero si, por el contrario, la incertidumbre baja y los precios internacionales se calman, podríamos ver un respiro aquí. La clave de esta subida, sin duda, está en el mercado global del petróleo y en el relajo geopolítico que se ha armado.
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