¡Atención, gente! La cosa se está poniendo jevi para los exempleados de Falcondo que tenían un calvario esperando sus prestaciones laborales. Resulta que el Tribunal de Reestructuración y Liquidación de Empresas y Personas Físicas Comerciantes de Santiago le dio el visto bueno al Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (Fonper) para que, de una vez por todas, adelante los ‘pagos a cesantes’ que están pendientes. ¡Eso sí que es un respiro para los trabajadores que han estado en la lucha!
Esta decisión, firmada en una resolución con fecha del 10 de septiembre de 2026, es una verdadera bendición. Significa que los antiguos empleados de la minera no tendrán que seguir en el limbo, esperando que se concluya el larguísimo proceso de reestructuración que se está llevando ante ese tribunal. Por fin, van a poder ver la luz al final del túnel con sus cheles y derechos adquiridos.
El mecanismo es bastante claro, según la nota de prensa del Fonper. La entidad adelantará los recursos, pero ¡ojo!, no es a la libre. Esos pagos deben ser previamente determinados y aprobados por el Ministerio de Trabajo. Así que hay un control para asegurar que todo se haga como debe ser y que la vaina marche por los canales correctos, sin chapucerías.
La solicitud para esta movida vino directamente del Estado dominicano. Es que la situación de esos trabajadores era insostenible, con una prolongación en los pagos por parte de Falcondo que tenía a mucha gente con el grito al cielo. Era hora de meter la mano y darle una solución a la gente que se fajó por años.
Pero ¡que nadie se confunda! Esta autorización no es que el Estado le está regalando cuarto a Falcondo. La resolución establece que los pagos que haga el Fonper no son una transferencia definitiva. El Estado se va a colocar como acreedor, o sea, se subroga en la posición de los trabajadores. Esto significa que todo lo que desembolse, lo podrá reclamar más adelante, dentro del mismo proceso de reestructuración.
Y para que no haya dudas, el tribunal también tomó en cuenta que Falcondo tiene un viaje de activos, tanto mobiliarios como inmobiliarios. Esos activos pueden ser vendidos o usados dentro del proceso para recuperar los fondos que el Estado adelantará. O sea, no es una caridad, es una inversión social con un plan para recuperar la inversión.
El tribunal, al ponderar esta solicitud, no solo pensó en la plata. También consideró la protección que nuestra Constitución y las leyes dominicanas le dan a los derechos laborales. Imagínate el impacto económico y social para una familia que tiene que esperar años a que un proceso de insolvencia termine. Es una agonía, un martirio.
Con esta autorización, el Estado dominicano está dando una respuesta rápida y efectiva a los antiguos empleados de Falcondo, mostrando que se preocupa por su gente. Al mismo tiempo, permite que el proceso judicial siga su curso sin que los trabajadores sean los principales afectados por la lentitud de los trámites legales. Es un equilibrio chulo entre justicia social y procesos legales.
En resumen, esta decisión abre una vía importante para saldar esas deudas laborales que tanto dolor de cabeza han dado. Es un paso de avance que, sin duda, traerá tranquilidad a muchas familias dominicanas, mientras la reestructuración de Falcondo continúa en los tribunales. Es una solución temporal, pero que resuelve un gran ‘problema del día a día’ para muchos.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




