¡Atención, mi gente! A solo días del esperado concierto de Ed Sheeran en Massachusetts, el ambiente se puso ‘heavy’ con la noticia de una protesta. La red Peace Action está convocando a la gente frente al Gillette Stadium, propiedad de Robert Kraft, por un ‘relajo’ que se armó con la exclusión del rapero Macklemore de la gira del británico en los Estados Unidos. Esto es una ‘vaina’ que tiene a muchos con los pelos de punta, porque no es solo música, ¡es más profundo el ‘klk’!
La manifestación, que promete ser un ‘bonche’ de denuncia cívica, no es un evento aislado. Forma parte de una movilización a nivel estatal que llaman ‘Stop the Madness in Washington’, la cual incluye ‘coros’ de protesta en Boston, Worcester, Springfield y otras comunidades, según nos informa Peace Action y The Boston Globe. En Foxborough, donde está el estadio, el ‘pleito’ se centra en la controversia alrededor de la gira ‘Loop Tour’ de Sheeran. La gente está activa, ¡y no es para menos!
La chispa que encendió este ‘fuego’ la puso Macklemore mismo. El rapero denunció la semana pasada que lo habían sacado de la gira después de que se pronunciara a favor de Palestina durante sus presentaciones del 4 y 5 de septiembre en el estadio MetLife de Nueva Jersey, mientras abría para Sheeran. ‘Asegún’ él, el ‘tigueraje’ de Robert Kraft fue quien instó a otros dueños de estadios a impedir sus actuaciones. ¡Tremendo lío, señores!
Como si fuera poco, la solidaridad no se hizo esperar, y otros artistas que estaban en el ‘coro’ de la gira también se retiraron en señal de apoyo a Macklemore. En medio de esta ‘chercha’, Peace Action reporta que Robert Kraft ‘ha reconocido su oposición a la actuación de Macklemore’. Por su lado, Ed Sheeran ha dicho que la decisión de retirar a Macklemore no fue suya, que al final la última palabra la tenían los promotores y los recintos. ‘Ta’ fuerte la situación, mi gente.
Pero no nos equivoquemos, esto no es solo un ‘bochinche’ entre artistas y empresarios. La ONG Peace Action ha dejado claro que la protesta va más allá de la controversia del ‘show business’. Apunta directamente al creciente poder de los multimillonarios y de las instituciones poderosas para influir, no solo en la política, sino también en los límites de lo que se puede decir en el debate público. Es una ‘verdad de Dios’ que el poder económico puede ‘apretar’ por donde menos uno espera.
Para dejar las cosas claras, Peace Action no se quedó callada y hoy mismo publicó en X que Robert Kraft, quien es el dueño de los New England Patriots, es ‘el multimillonario de Boston y simpatizante del genocidio que hizo posible esto’. Esto es una declaración ‘sin piedad’, que subraya la seriedad de las acusaciones y la magnitud de la ‘película’ que se está armando en torno a este concierto. ¡La cosa está ‘que pica’!
En fin, lo que se perfila para el próximo sábado no es solo un concierto de Ed Sheeran, es un escenario donde se van a ‘topar’ la música, la política y la libertad de expresión. Esta situación nos recuerda que el arte, muchas veces, es un canal para levantar la voz, y cuando se intenta callar, la gente ‘se activa’ de una vez. Veremos qué ‘vaina’ pasa en Massachusetts, pero de seguro, este ‘coro’ va a dar mucho de qué hablar en el país y en el mundo.
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