¡Ay, mi gente! Con la **temporada ciclónica** 2026 asomándose por la esquina, desde este primero de junio hasta el 30 de noviembre, la Cruz Roja Dominicana se ha puesto las pilas y ha activado su plan de contingencia. No es para menos, porque en esta isla del encanto, uno nunca sabe cuándo nos tocará bailar con la más fea. La institución ha dejado claro que está ready y con los recursos disponibles para hacerle frente a cualquier vaina que pueda traernos el tiempo, siempre con la prevención como la carta fuerte.
Este operativo no es un ‘solo’ de la Cruz Roja, sino un coro bien montao’ con otros pilares de la seguridad y prevención. En ‘El Sol de la Tarde’, se juntaron los cerebritos de la Defensa Civil, el Indomet y el Indrhi para presentar sus planes. Esta coordinación multisectorial, que incluye el valioso acuerdo de capacitación con RCC Media, es lo que garantiza una respuesta efectiva cuando la situación se pone ‘caliente’, asegurando que el tigueraje de rescate esté aceitado y funcionando a mil.
La fuerza de la Cruz Roja reside en su gente, un verdadero ejército de más de diez mil voluntarios que están regados por nuestras 156 filiales a nivel nacional. Estos ‘tigueres’ y ‘tíguera’ son los que se meten en el fango y en las zonas de riesgo, llevando la ayuda y el consuelo donde más se necesita. Su compromiso con aliviar el dolor humano es incansable, y cuentan con recursos técnicos y capacitación para asistir a los más vulnerables, dando la cara de una vez y por todas.
Aunque pronósticos como los de Saddam Fonfrias del Indomet pintan una temporada ‘ligeramente por debajo de lo normal’ gracias al ‘efecto El Niño’, no podemos confiarnos. El mar Caribe está más caliente que un caldero de sancocho, y eso es una vaina que nos tiene con los nervios de punta. La NOAA, por su lado, pronostica entre ocho y 14 tormentas, de las cuales hasta seis podrían ser huracanes, y de uno a tres, huracanes mayores. Un solo fenómeno de esos, si nos cae encima en el pico de la temporada (agosto a octubre), puede hacernos un ‘chuchazo’ de los buenos.
Por su parte, la Defensa Civil, bajo Juan Salas, ha fortalecido sus capacidades institucionales por años, implementando regulaciones para mejorar la capacidad de respuesta. El manejo de nuestras presas, como explicó el ingeniero Fulvio Ureña del Indrhi, es vital para mitigar inundaciones. Estas medidas demuestran cómo la infraestructura y la gestión técnica son fundamentales para evitar tragedias mayores, protegiendo tanto las vidas como los bienes en nuestras comunidades.
En fin, la clave está en estar informados y preparados. No es cuestión de entrar en pánico, sino de ser precavidos y seguir las orientaciones de los organismos oficiales. La Cruz Roja, la Defensa Civil y todos los demás, están haciendo su trabajo, pero la parte nuestra, como ciudadanos, es no hacernos los locos y tomar las medidas pertinentes en casa. ¡Así que ya ustedes saben, a cuidarse!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




