Un escándalo que ha puesto a Bolivia en el ojo del huracán, como si fuera una novela de esas que te tienen en vilo, tiene al país revolucionado. La noticia, que ya suena a ‘tremendo bacanal’, es que el Fiscal General, Roger Mariaca, está siendo investigado por lavado de dinero y narcotráfico, una vaina que se destapó justo después de que Estados Unidos le cancelara la visa. Mariaca fue arrestado por la Policía en Santa Cruz, una movida que según el gobierno boliviano, busca desmantelar una ‘organización criminal enquistada’ en la justicia.
Según las autoridades, la Fiscalía General, supuestamente liderada por Mariaca, se había convertido en una estructura criminal para proteger y hasta incentivar el narcoterrorismo. Una acusación de peso que trae de una vez a la mente la complejidad de la lucha contra el crimen organizado en nuestra región. Este lío se agrava en un momento en que el presidente boliviano Rodrigo Paz está buscando estrechar los lazos con Estados Unidos, y de hecho, ya se unió al ‘Escudo de las Américas’, una alianza que el gobierno de Donald Trump promovió para combatir el crimen transnacional.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, soltó un chismecito, pero de los serios, al denunciar un intento ‘medio raro’ de sacar dinero de la casa de Mariaca. Apenas unas horas después de su arresto, cuatro personas intentaron llevarse fajos de efectivo ¡en una ambulancia! A través de un video difundido por el ministerio, se veía cómo los policías sacaban el dinero escondido en el vehículo médico. Imagínate tú, esa ‘vaina’ de usar una ambulancia, que es para salvar vidas, en medio de un operativo por lavado de activos y narcotráfico, ¡eso es fuerte!
El operativo ha sido de gran envergadura. Además de Mariaca, también fue detenido Alberto Zeballos, fiscal de Santa Cruz y otro funcionario sancionado por Washington. En total, cayeron cuatro fiscales, seis empleados del Ministerio Público y las cuatro personas de la ambulancia. Con Mariaca fuera del cuadro, aunque de forma interina, Luis Montaño Morales, el fiscal superior con más antigüedad, asumió el cargo. Ahora, será el Congreso quien deba designar una nueva autoridad, ya que Mariaca fue nombrado por ellos en octubre de 2024. Su abogado, Romel Ipamo, ha dicho que van a colaborar con todo, pero pidiendo siempre que se respete el debido proceso, como debe ser.
La cooperación internacional ha sido clave en este ‘coro’. El gobierno estadounidense había acusado a Mariaca de recibir sobornos para facilitar el narcotráfico y ayudar a delincuentes violentos a evadir la justicia. Por su lado, Mariaca, ni corto ni perezoso, negó todo de una vez, calificando la decisión de retirarle la visa como un acto de ‘injerencia’ y ‘presión política’ por sus investigaciones. Pero la ‘policía boliviana’ no estaba sola en esto, contó con la ‘cooperación del gobierno americano por intermedio de sus agencias’, que están metidas en la lucha contra el terrorismo.
Este caso se pone más ‘color de hormiga’ con la mención de Sebastián Marset, el narcotraficante uruguayo que la policía boliviana capturó en marzo, con apoyo de la DEA, durante la gestión de Mariaca. Se divulgó un video donde supuestamente se ve a Marset diciendo: ‘Mariaca es mi amigo’, aunque la autenticidad de ese video aún no ha sido verificada. La Policía ha allanado las oficinas de la Fiscalía en Sucre, Santa Cruz y La Paz, con imágenes que muestran a Claudia Pardo, jefa de comunicaciones de la Fiscalía, arrestada y denunciando una intervención ilegal sin orden. Definitivamente, la justicia en Bolivia está en un ‘lío jevi’ del que nadie sabe cómo saldrá.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



