¡Atención, mi gente! Las Zonas Francas dominicanas están demostrando que tienen un ‘flow’ del carajo, y es que, a pesar de los líos internacionales y los cambios que se están dando en el comercio mundial, este sector clave de nuestra economía sigue echando pa’ lante como los grandes. La presidenta de Adozona, Claudia Pellerano, aseguró que las exportaciones de zonas francas aumentaron un 4.4 % entre enero y agosto, comparado con el año anterior. ¡Eso es una vaina jevi y una señal clara de que el tigueraje dominicano está activo!
Asegún el reporte de Adozona, el aporte de las Zonas Francas a la nación es innegable. Para el 2025, más de 200,000 dominicanos encontraron su sustento directamente en unas 158 empresas, con exportaciones que sobrepasaron los 8,500 millones de dólares. Lo más chulo es que el sector se ha diversificado una barbaridad, abarcando desde dispositivos médicos hasta la industria artística y centros de contacto, integrándose de una vez en las cadenas globales de valor con nuevas tecnologías.
Y para que vean que esto no es chercha, un informe de Analytica, una firma reconocida en inteligencia económica, echa luz sobre la contribución de las zonas francas. La vaina es que su aporte y sus encadenamientos pasaron de 403 mil millones de pesos en 2021 a unos impresionantes 603 mil millones en 2025, lo que representa un 8.1 % del Producto Interno Bruto (PIB). Esto te dice que por cada peso de gasto tributario que se invierte, se generan 15 pesos de valor agregado. ¡Una rentabilidad bacana, klk!
Claro, aunque las cosas pintan bien, los cambios en el comercio mundial también nos tiran un par de retos. Pellerano enfatizó la necesidad de atraer más inversión, desarrollar proveedores locales y, sobre todo, preparar a un viaje de personas para ocupar los empleos que se están demandando. El mismo informe de Analytica sugiere la necesidad de entre 80,000 y 130,000 empleos adicionales, con un enfoque particular en puestos técnicos y administrativos. Esto es un llamado a la acción para nuestra gente, para que no se queden atrás.
En ese sentido, la presidenta de Adozona resaltó el trabajo en conjunto con el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep), un acuerdo que ha capacitado a más de 1.4 millones de trabajadores. Esto demuestra que cuando el Gobierno, la academia y las empresas se unen, se pueden lograr cosas grandes. Ahora mismo, se están identificando las ocupaciones más demandadas y actualizando programas educativos para que la gente tenga las herramientas que necesita para el trabajo del futuro. ¡Eso es darle soporte al talento del patio de una vez!
No podemos olvidar que la tecnología y la automatización están cambiando la jugada a nivel laboral. Pellerano señaló que esto modifica las competencias que las empresas buscan, un desafío y una gran oportunidad para que los dominicanos se preparen. Nuestra ubicación y conectividad son un punto a favor, pero la clave para seguir creciendo está en el talento disponible y la capacidad de innovar. La inversión abre puertas, pero la formación es la que nos da la capacidad de avanzar en actividades de mayor complejidad, asegurando que las Zonas Francas continúen siendo un motor de crecimiento y oportunidades para nuestra gente.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



