¡Mi gente! La República Dominicana se está poniendo bien **pila** en materia de gestión de riesgos, y es que se ha dado inicio a un programa de capacitación y certificación en Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas y Espacios Confinados. Esto no es un relajo, es una iniciativa crucial para robustecer las capacidades técnico-operativas de nuestros valiosos **equipos de emergencia** y las organizaciones de respuesta en todo el país. Aquí en el patio, donde sabemos que los temblores y los huracanes nos visitan de vez en cuando, estar preparados es más que una opción, es una necesidad urgente.
Este esfuerzo se articula a través de una colaboración interinstitucional que da gusto ver. La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la Escuela Nacional de Gestión de Riesgos (Esnageri) y el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1, todos unidos en una visión compartida de prevención, resiliencia y, lo más importante, la protección de la vida. Es un **coro** bien montado para que la seguridad de los nuestros esté siempre primero.
La geografía nuestra, con su belleza caribeña, también nos coloca en una zona de alta vulnerabilidad sísmica y frente a fenómenos atmosféricos que nos han dado uno que otro susto a lo largo de la historia. Por eso, esta iniciativa no es solo una capacitación, es parte de una estrategia nacional para reducir nuestra vulnerabilidad ante sismos y fallas estructurales. Con este entrenamiento, estamos promoviendo que nuestros equipos actúen con estándares internacionales, o sea, que la **cosa** se haga de la mejor manera posible.
El programa contempla cuatro cursos especializados que te dejan con la boca abierta por lo completos que son. Todo inicia con la capacitación en el Sistema de Comando de Incidentes (SCI), que lo imparte American Safety & Rescue Institute (ASRI) y viene con certificación de la prestigiosa Universidad Texas A&M. ¡Eso sí que es calidad! Garantiza un nivel de formación con reconocimiento mundial, para que nuestros rescatistas estén al nivel de los mejores.
Pero ahí no se queda la **chercha** de la capacitación. Durante este mes de marzo, se estarán desarrollando otras formaciones igualmente importantes: Materiales Peligrosos, Rescate en Espacios Confinados y Rescate en Estructuras Colapsadas. Esto es un ciclo formativo integral que va a fortalecer las competencias técnicas y operativas de nuestros equipos de emergencia de una forma que nunca antes habíamos visto, dándoles las herramientas necesarias para enfrentar cualquier escenario.
La Dra. Miguelina Tactuk, directora de la Esnageri, lo ha dicho claro: este programa es un paso significativo para consolidar una cultura de prevención que nos hacía falta y para profesionalizar a los equipos de respuesta. Aquí en el patio, sabemos que la formación continua y la coordinación entre instituciones son claves para reducir el impacto de cualquier desastre. No podemos darnos el lujo de estar desorganizados cuando la vida de nuestra **gente** está en juego.
No es un secreto que en República Dominicana hemos lidiado con eventos trágicos como el terremoto de 1946 que devastó Samaná o los huracanes David, Georges y Fiona más recientes, que nos han recordado lo frágiles que podemos ser frente a la madre naturaleza. Estas experiencias nos han enseñado la importancia de la prevención y una respuesta rápida y efectiva. Por eso, invertir en este tipo de formación no es un gasto, es una inversión en la seguridad y el futuro de cada dominicano.
Que empresas como American Safety & Rescue Institute (ASRI) y el respaldo de TEEX (Texas A&M Engineering Extensión Service) estén detrás de esto, significa que nuestros rescatistas están recibiendo una formación de alto rigor técnico, calidad académica y homologación global. Esto asegura que, cuando llegue el momento de la verdad, la **gente nuestra** estará en manos de profesionales certificados y capacitados para enfrentar los desafíos más complejos, desde una guagua que choca hasta un edificio que cede.
La capacitación, que comenzó el 19 de febrero y culminará el 27 de marzo, es un claro ejemplo del compromiso de las autoridades con la preparación nacional. Fortalecerá la coordinación interinstitucional y la capacidad de respuesta ante eventos sísmicos y otras amenazas estructurales. Con esto, la República Dominicana se posiciona como un referente en la región, demostrando que cuando nos proponemos algo, nos ponemos **montao** y lo hacemos bien. ¡Así es que se trabaja por el futuro del país!
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