Monday, March 16, 2026
26.8 C
Santo Domingo

Combustibles por las Nubes: La Comida de los Dominicanos, ¡Tremenda Vaina!

¡Atención, mi gente! Aquí en nuestro quisqueya, la vaina se está poniendo jevi con la comida, y no es relajo. La Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA), a través de su presidente Tito Hernández, ha soltado una alerta que nos debe poner a toditos a pensar: la creciente tensión y el conflicto en el Medio Oriente, particularmente con Irán, podrían poner en jaque lo que nos echamos al plato cada día. Y es que, asegún los expertos, el disparo en los precios de los combustibles a nivel mundial está afectando de una vez y porrazo los costos de producción de nuestra agricultura. ¡Imagínense ustedes la chercha!

No es un secreto para nadie que cuando el petróleo sube, aquí en el patio sentimos el golpe de una vez. El gasoil y la gasolina son el motor de un viaje de actividades, y en la agricultura, esa dependencia es vital. Tito Hernández lo explicó clarito: el encarecimiento del oro negro y sus derivados no solo afecta cuando uno llena el tanque de la guagua, sino que se siente directamente en cada paso del proceso agrícola. Estamos hablando del costo de los fertilizantes, que son como la vitamina de la tierra; del transporte, que lleva los productos del conuco a la mesa; de la mecanización agrícola, con todos esos tractores y equipos que nos ayudan a sembrar y cosechar; y hasta del riego, que es fundamental para que nuestros cultivos no se sequen con este calor que hace. ¡Es un dominó, señores!

La República Dominicana tiene una dependencia bien fuerte de los fertilizantes importados. Aseguncito, cada año nos gastamos más de 400 millones de dólares en traerlos de fuera. ¿Se imaginan el impacto cuando el precio internacional del petróleo o del gas natural se va por las nubes? Esa subida no se queda allá lejos; llega derechita a nuestros campos, a los bolsillos de nuestros productores y, al final, al precio que pagamos por el arroz, los plátanos o los vegetales en el supermercado o en el mercado. Es una cadena que nos afecta a todos, desde el campesino que se faja bajo el sol hasta la doña que va a hacer el menú del día.

Y para que tengan una idea de lo serio que es esto, en el campo dominicano hay más de mil motobombas regando nuestras tierras agrícolas. Estas máquinas, en su mayoría, funcionan con gasoil. Cuando el gasoil sube de precio, el costo de mantener esas bombas funcionando se dispara de una forma que ni te cuento. Esto no solo eleva los costos de producción, sino que puede afectar el rendimiento de los cultivos. Si regar se pone muy caro, ¿quién asegura que la siembra va a tener el agua necesaria para crecer de lo más bien? Los rubros principales de nuestra dieta, como el arroz, el plátano, los vegetales de todo tipo y hasta la caña de azúcar, son los que podrían sentir más fuerte esta patada.

Pero la vaina no se queda ahí. Hernández, el presidente de la ANPA, también tiró la bola de que esta crisis internacional nos agarra con el sector agropecuario dominicano ya medio mangao. Se refiere a la crisis laboral que vienen arrastrando los profesionales agropecuarios y a la falta de respuestas claras y efectivas por parte del Ministerio de Agricultura. Es como si ya estuviéramos en la lona con una mano amarrá, y ahora viene un golpe de nocaut del Medio Oriente. Nuestro campo necesita estar fuerte y preparado para cualquier contingencia, y si la gente que sabe no está empoderada o trabajando en condiciones adecuadas, ¿cómo vamos a enfrentar este panorama?

Es por eso que el llamado al Gobierno es urgente, ¡de una vez! No podemos quedarnos esperando que la cosa explote para entonces buscar soluciones. Hay que planificar con tiempo, ser estrategas, porque lo que está en juego es la comida de nuestro pueblo. Resolver el conflicto que afecta a los profesionales del campo es parte clave de esa estrategia. Necesitamos a nuestra gente del agro motivada y trabajando, con el apoyo necesario para que puedan producir al máximo. Ellos son los que están en la primera línea de defensa de nuestra seguridad alimentaria.

A nivel global, la situación tampoco está de lo más chula. El futuro alimentario del mundo y, por ende, del país, se ve con un nubarrón. Tito Hernández lo puso en perspectiva: este conflicto ya está haciendo mella en la cadena mundial de suministro de alimentos. Las siembras de primavera en muchísimas partes del planeta van a ser fuertemente golpeadas, lo que significa menos comida disponible y, por supuesto, precios más altos para lo poco que haya. Esto nos recuerda lo interconectado que está el mundo y cómo un problema en un rincón lejano puede afectar lo que tenemos en la nevera aquí en Santiago, en Santo Domingo, o en cualquier pueblo de nuestra geografía.

Es una prioridad nacional, señores. Lo que está en juego no es solo la producción de unas cuantas matas, sino la seguridad alimentaria de todos los dominicanos. Tenemos que montarnos en esto como país, buscar soluciones conjuntas y proteger nuestra capacidad de alimentarnos. Es una cuestión de soberanía, de bienestar y de paz social. ¡Que nadie se quede sin su plato de arroz con habichuelas!

Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!

¿Tú que opinas? Cuéntalo aquí:

Hot this week

O&M Monta un Show Bacano en Moca y la Liguilla se Pone Jevi

¡Atención, fanáticos del fútbol! La Liguilla de la Liga...

Bitcoin y la Vaina de la FED: ¡Un Coro Jevi se Acerca!

¡Atención, mi gente de la República Dominicana y del...

Bitcoin, Tasas y el Tigueraje de la FED: ¿Qué nos espera, mi gente?

¡Klk, mi gente! Esta semana, los ojos del mundo,...

UNICARIBE Otorga Doctorado Honoris Causa a García Fermín: ¡Un Reconocimiento Bacano!

¡Pero qué vaina más jevi la que se armó...

Temas

spot_img

Related Articles

Categorias Populares

spot_imgspot_img