¡Mi gente! La vaina de las criptomonedas en Cuba está dando un giro que tiene a más de uno con el ojo pelao. El Banco Central de Cuba (BCC) ha soltado el dato: diez empresas han sido las afortunadas en recibir las primeras licencias de criptomonedas para manejar pagos internacionales. Esto, claro, ha provocado un chismecito, especialmente entre los que saben de esto, como Erich García Cruz, el bacano detrás de QvaPay.
Erich no se quedó callao, klk. De una vez soltó en X que “Empezamos mal”, y que nadie tiene que autorizar a nadie para usar cripto. Y es que el hombre tiene su razón; pa’ él, pedir permiso pa’ usar estas divisas digitales es como que te autoricen a respirar. Una vaina que te pone a pensar si es un avance o si es que le están poniendo un freno al tigueraje innovador que las cripto representan en un contexto tan complejo.
Y no es pa’ menos que Erich se ponga así, ya que hace cinco años él andaba echando el pleito, enseñando sobre Bitcoin como esa herramienta libre que permitía hacer y recibir pagos sin pedirle permiso a nadie. En aquel tiempo, en vez de apoyo, lo que recibió fue un viaje de críticas. Ahora, con QvaPay bien plantá, ve con esperanza que, aunque sea con licencias, toda Cuba aprenda a usar las cripto y entienda que la libertad financiera es lo que va, independientemente de la burocracia.
La Resolución 4/2026 del BCC, salida en la Gaceta Oficial, es la que viene a darle formalidad a este relajo. Diez entidades, la mayoría MiPymes, y una empresa mixta, son las que ahora pueden operar con activos virtuales, pero ojo, solo para pagos internacionales ligados a su objeto social. Empresas como Ingenius Tecnologías, Dofleini, La Calesa Real o Cema Soltec, están en la lista. O sea, no es pa’ que el ciudadano de a pie se ponga a tranzar de una vez sin más ni más, sino que está enfocado en el sector empresarial.
Este pasito no es de ahora, eh. Desde 2021, Cuba ha estado en un proceso de ir reconociendo las criptomonedas, que han servido de un chulo mecanismo para el comercio exterior, sorteando los bloqueos financieros tradicionales. Empezaron con lineamientos económicos, luego normas del BCC para transacciones bajo supervisión, y en 2022 ya se hablaba de licencias obligatorias para los proveedores. Es un camino que, aunque lento y con sus restricciones, demuestra que la isla está buscando cómo moverse en este nuevo mundo digital y adaptarse a las nuevas realidades financieras globales.
Lo que está claro es que, aunque la medida del BCC busca controlar un poco el flow, también valida el potencial de las cripto en un entorno tan complejo como el cubano. La idea es que estas operaciones se hagan a través de proveedores de servicios de activos virtuales (VASP) con licencia del mismo BCC, con una vigencia inicial de un año. Veremos si este es el inicio de una mayor apertura o si el tigueraje de las cripto, que siempre busca cómo colarse, seguirá operando por debajo, más allá de cualquier permiso. Al final, lo que todo el mundo quiere es prosperidad y libertad, klk.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



