¡KlK, gente! Microsoft ha soltado una noticia que tiene a medio mundo con los pelos de punta: esperan tener un ordenador cuántico útil para el 2029. Esto es una rebaja de tiempo brutal, porque antes pensaban que esa ‘vaina’ les iba a tomar décadas. La clave de este avance, asegún ellos, es el procesador Majorana 2, que promete revolucionar la manera en que entendemos la computación y nos acerca a ese futuro que parecía sacado de una película. La idea de un ordenador cuántico funcional tan pronto es algo ‘jevi’ y a la vez ambicioso, considerando el historial.
Para entender el ‘coro’ que traen con Majorana 2, hay que saber que la computación cuántica busca romper con los paradigmas actuales utilizando cúbits que pueden ser 0 y 1 a la vez, creando una potencia de procesamiento inigualable. El problema es que estos cúbits son súper frágiles, cualquier cosita los desestabiliza. Ahí es donde entran las partículas de Majorana, o mejor dicho, los modos de Majorana o cuasipartículas. Estas son excitaciones que aparecen en ciertos materiales superconductores y se comportan como partículas y antipartículas a la vez, dándoles una resistencia al ruido externo que los cúbits normales no tienen. Es una arquitectura que distribuye la información de una forma que la hace más ‘bacana’ frente a los errores.
La cosa es que el camino no ha sido un mar de rosas para Microsoft en este campo. Recuerden que en 2018 intentaron algo parecido y el artículo científico terminó siendo retractado por la prestigiosa revista Nature tres años después. Luego, en febrero de 2025, presentaron Majorana 1, un procesador cuántico topológico que fue recibido con un escepticismo considerable por la comunidad científica, porque aseguraban haber creado algo que hasta ese momento solo existía en la teoría. Por eso, con Majorana 2, el ‘tigueraje’ científico está con los ojos bien abiertos, esperando ver si esta vez la cosa sí es de verdad.
Asegún Microsoft, este nuevo procesador, Majorana 2, ha sido desarrollado con la ayuda de su inteligencia artificial (IA) Discovery, lo que ya de por sí es un dato ‘chulo’. Además, han cambiado los materiales. Donde antes usaban aluminio, ahora le metieron plomo, y actualizaron la región activa semiconductora a una combinación de arseniuro de indio y arseniuro-antimoniuro de indio. Este cambio no es una ‘chercha’, es un movimiento estratégico que, asegún ellos, mejora significativamente el rendimiento y protege mejor a los frágiles cúbits de las perturbaciones cósmicas que los desestabilizan. Es decir, que le están dando una ‘mano santa’ a la estabilidad.
Chetan Nayak, uno de los cerebritos detrás de esto, ha declarado que este progreso tan rápido les ha permitido reducir su calendario a la mitad, apuntando ahora al 2029. Esto es un ‘viaje’ de promesa, porque significa que de un pronto a otro podríamos estar hablando de avances tecnológicos que hoy solo soñamos. Desde el diseño de nuevos materiales hasta la optimización de medicamentos, pasando por sistemas de seguridad impenetrables, las posibilidades que abre un ordenador cuántico son ‘jevi’. Sin embargo, con todo el historial, la comunidad científica sigue en plan ‘mira a ver’, con una exigencia alta a la hora de evaluar si esta vez, Microsoft sí la va a pegar de a duro. ¡Estaremos al tanto de este desarrollo que tiene a la ‘gente’ hablando!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).


