En el vibrante mundo de las finanzas digitales, se está cocinando una verdad que muchos andan murmurando por lo bajo, ¡y ahora Centrifuge nos la pone en la cara! Asegun un informe reciente, la **tokenización** no necesita más productos, ¡no, mi gente! Lo que le hace falta es que llegue a más manos, que se riegue como pólvora. Casi el 90% de los que bregan en este ecosistema de activos tokenizados coinciden en que el problema no es crear más vainas, sino que las que ya existen, ¡le lleguen a to’ el mundo!
Esto salió a la luz en el ‘Tokenization Outlook 2026’, un reporte bacano de Centrifuge, una empresa que es experta en la infraestructura para Activos del Mundo Real (RWA). Asegun ellos, la capacidad de emitir activos tokenizados, eso está de lo más bien, ya eso está resuelto. Lo que falta es ese ‘tejido conectivo’, como le llaman, que no es más que las integraciones y los canales de distribución para que estos productos salgan del laboratorio y lleguen al usuario común, a la gente de a pie. El mismo CEO de BlackRock ha dicho que la tokenización abre mercados que antes eran inalcanzables. ¡Imagínate qué chulo!
Y es que los RWA son una vaina jevi. Son como una representación digital de activos físicos o financieros que conocemos, como bonos, acciones, bienes raíces o hasta préstamos privados. Al tokenizar esto, se convierten en fichas digitales que se pueden transferir, dividir en pedacitos o usar como garantía en mercados digitales, sin el corre-corre y los intermediarios que a veces hacen el proceso tan tedioso y lento en el sistema tradicional. Es como tener un pedacito de algo grande sin tener que comprarlo completo, ¡y eso es un ‘quebradizo’ para muchos!
Entonces, ¿qué frena que esta oportunidad le llegue a la mayoría? Según la encuesta de Centrifuge, el principal dolor de cabeza, con un 44%, es la regulación y el cumplimiento normativo. A eso le sigue la falta de liquidez, con un 32%. Si sumamos estos dos, vemos que el 76% de los que saben de esto piensan que el problema no es la tecnología, ¡que está nítida!, sino más bien el marco legal y la facilidad para que la gente compre y venda sin un coro de complicaciones. Es como tener la mejor guagua, pero sin gasolina o sin calles por dónde transitar.
Los expertos señalan que las plataformas de distribución institucional (31%), los mercados de préstamos descentralizados (DeFi, 17%), y los mercados de ‘trading’ (17%) son los canales que empujarán la adopción. No hay un solo ganador, y eso indica que la distribución será multicanal, porque cada tipo de ‘tigueraje’ en este mercado tiene su manera de bregar. ¡Es una ensalada de opciones, pero hay que saber combinarlas bien!
Aunque el mercado de activos tokenizados ha crecido un viaje, pasando de 7,000 millones de dólares en 2025 a más de 27,000 millones hoy, la mayoría de los encuestados mantienen la cabeza fría. Proyectan que para finales de 2027, el total de activos bajo gestión estará entre 150,000 y 500,000 millones de dólares. Esto es un crecimiento importante, sí, pero está lejos de las proyecciones más agresivas que hablan de billones de dólares. Esto refuerza la idea de que sin una distribución efectiva, el crecimiento tiene un techo bien claro, ¡no podemos irnos en chercha!
En resumen, la vaina es que la tecnología y los productos para la tokenización ya están aquí, funcionales y listos para usar. Lo que nos falta es ese ‘puente’ para que estos productos lleguen sistemáticamente a los inversionistas, a las plataformas y a los mercados donde el capital ya se mueve. Esa brecha entre lo que se puede emitir y lo que en verdad está circulando es el verdadero desafío de la tokenización en este 2026, ¡y hay que meterle mano a eso de una vez!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




