¡Klk, mi gente! La final de la Conferencia Oeste de la NBA se puso ‘jevi’ de verdad, y Victor Wembanyama demostró que no anda en chercha. El domingo por la noche, en el Juego 4, el fenómeno francés se destapó con 33 puntos, ocho rebotes, cinco asistencias y tres bloqueos, liderando a los San Antonio Spurs a una contundente victoria 103-82 sobre el Oklahoma City Thunder. Este triunfo no solo empata la serie 2-2, sino que también sirve como una ‘papeleta’ de autoridad de los ‘Spurs’ que no se dejan intimidar en casa. El equipo texano limitó al Thunder a su segunda puntuación más baja en postemporada, lo que habla de un ajuste defensivo brutal.
Asegún lo visto en la cancha, Wembanyama tomó la derrota del Juego 3 de manera personal, una vaina de ‘tigueraje’ que se notó desde el primer salto. Él mismo había dicho que necesitaba mejorar para elevar el juego de sus compañeros, y de una vez cumplió. La defensa de San Antonio estuvo de lo más bien, maniatando al Thunder a un paupérrimo 33% en tiros de campo y un miserable 6 de 33 en triples, un castigo que ni el mismo Shai Gilgeous-Alexander (quien solo anotó 19 puntos con 6 de 15 tiros) pudo evadir. Esta estrategia defensiva es clave en series de playoffs, donde cada posesión es un mundo y la presión ‘ta dura’.
Uno de los cambios más bacanos del partido fue la contribución del banquillo de los Spurs. Después de ser superados 76-23 por los suplentes del Thunder en el Juego 3, los reservas de San Antonio se fajaron con 30 puntos en este encuentro, superando ligeramente a los 34 del banquillo rival. Jugadores como De’Aaron Fox, con 12 puntos, 10 rebotes y cinco asistencias, junto a Stephon Castle y Devin Vassell, ambos con 13 puntos, demostraron que el roster de San Antonio tiene profundidad y está listo para cualquier eventualidad, una señal clara de que el coach Popovich hizo los ajustes necesarios.
La capacidad de los Spurs para iniciar con una ventaja sólida y mantenerla fue otro factor determinante. A diferencia del Juego 3, donde una racha inicial de 15-0 se disipó, en este Juego 4 los tejanos empezaron con un 16-0 que les dio una ventaja temprana de 23-8 y nunca la soltaron. Esto demostró una madurez y un control del partido que es fundamental en estas instancias. Limitar al Thunder a solo 38 puntos en la primera mitad es una proeza, igualando su segunda peor marca en cuatro temporadas, algo que pocas veces se ve en una final de conferencia.
Ahora la serie se muda a Oklahoma City para el Juego 5 este martes, y luego regresa a San Antonio para el Juego 6 el jueves. La presión ahora recae sobre el Thunder, que tiene un historial de 2-9 cuando anota menos de 40 puntos en una mitad durante las últimas cinco temporadas. Los Spurs, por su parte, demostraron que no han perdido tres partidos consecutivos en toda la temporada, una estadística que da confianza de cara a lo que queda de esta emocionante serie. Sin duda, nos espera un viaje de baloncesto de alto octanaje, y los dominicanos estamos aquí, ¡gozando esta vaina!
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