El canciller Roberto Álvarez ha puesto los puntos sobre las íes, una vez más, dejando clarito a todo el mundo que ‘no hay vaina’ dominicana para resolver la crisis de Haití. ¡Así de simple! Durante la puesta en circulación de un libro bacano que documenta la diplomacia dominicana frente a esta situación, Álvarez fue enfático: la comunidad internacional, junto a nosotros, tiene que seguir acompañando a Haití, porque la historia demuestra que ninguna nación se reconstruye solo de afuera. Nuestra postura ha sido siempre coherente: podemos acompañar y movilizar, pero una ‘solución dominicana’ para Haití, no existe ni podrá existir. Esta firmeza recalca la defensa de nuestros intereses y el rechazo a cargar solos con el peso de la situación del país vecino.
Es que la cosa en Haití está que ‘klk’, señores. La inestabilidad política, el ‘tigueraje’ de las pandillas y la falta de infraestructuras hacen que la situación sea un berenjenal de grandes ligas. Durante décadas, la República Dominicana ha sentido de cerca los efectos de esta crisis, lidiando con temas de migración y seguridad en la frontera. El canciller Álvarez, con el respaldo de la vicepresidenta Raquel Peña presente en el evento, subrayó que, si bien la historia de Haití está llena de resistencia, la magnitud de los problemas actuales requiere una concertación global. No es un tema de ‘buena vecindad’ pasiva, sino de una estrategia diplomática bien pensada que busca apoyo genuino de organismos internacionales para una nación que tanto lo necesita.
El libro ‘La diplomacia dominicana ante la crisis haitiana 2024-2026: más discursos y escritos clave’ es un documento jevi que recopila la estrategia dominicana, desde discursos hasta gestiones diplomáticas, desde 2021. Muestra cómo nuestro gobierno, desde el presidente Luis Abinader, ha sido un activo promotor de la atención internacional, alertando en foros como la Asamblea General de la ONU sobre la urgencia del caso haitiano. Es un reflejo de la tenacidad y coherencia que ha caracterizado la política exterior del Mirex, buscando que la comunidad global se faje de verdad, no solo con palabras, sino con acciones concretas y respaldo financiero y logístico para misiones de seguridad como la MSS.
Lo chulo de este volumen, coeditado por Álvarez, Rubén Silié y Anselmo Muñiz, es que no solo expone documentos, sino que contextualiza la visión de país. Se menciona el consenso nacional, involucrando a expresidentes como Leonel Fernández, Hipólito Mejía y Danilo Medina, lo que demuestra que esta postura es una política de Estado y no de un solo gobierno. Este ‘coro’ de liderazgo nacional ha sido clave para mantener el tema haitiano en la agenda de los socios estratégicos y organismos multilaterales, impulsando un viaje de contribuciones y manteniendo la presión internacional donde tiene que estar.
Para la República Dominicana, Haití no es simplemente una preocupación más de política exterior; es una prioridad permanente y, sin dudarlo, un asunto de seguridad nacional. La estabilidad de la isla es fundamental para nosotros. El canciller resaltó que, aunque la comunidad internacional lo vea como una preocupación importante, para nosotros es vital. Al final, los grandes proyectos de nación se consolidan cuando la propia sociedad los asume. La esperanza es que, con el acompañamiento adecuado y la ‘solución dominicana’ descartada, los propios haitianos, con liderazgo y amplios consensos, puedan reconstruir su país y sacarlo de esta ‘vaina’.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



