¡Uff, ‘mi gente’! Por fin se despejó la ‘vaina’. El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) nos dio un respiro la noche del miércoles, descontinuando la alerta de tsunami que había puesto en vilo a varias provincias de nuestra costa sur. Todo esto, luego de un temblor que, aunque lejano, nos puso a temblar un poco, allá por Venezuela. La gente del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) hizo su trabajo ‘de una vez’ y confirmó que ya no hay peligro para nuestras costas, ¡gracias a Dios! La tranquilidad regresó a eso de las 7:30 de la noche.
Ese temblor que nos trajo este ‘corre y corre’ ocurrió a las 6:04 de la tarde. Tuvo su epicentro a unos 53 kilómetros al oeste de Puerto Cabello, Venezuela, con una profundidad de 10 kilómetros. Este tipo de eventos, aunque no nos impacten directamente con la sacudida, tienen el potencial de generar ondas marinas que podrían ser peligrosas. El Indomet y la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura (ONESVIE) son los ‘tigueres’ que se encargan de monitorear estas situaciones, trabajando en conjunto con el COE para proteger a la población. Es un ‘coro’ bien organizado, ¡y eso es lo que cuenta!
Las provincias que estuvieron bajo el ojo de la tormenta, aunque por suerte no llegó a mayores, fueron Pedernales y Barahona, con alerta amarilla. Para Azua, Peravia, San Cristóbal, Santo Domingo, el Distrito Nacional, San Pedro de Macorís, La Romana y La Altagracia, la alerta fue verde. Estas son zonas costeras con ‘un viaje de’ gente viviendo cerca del mar, lo que hace la preparación y respuesta ante cualquier eventualidad algo crucial. La República Dominicana, al estar en el arco de las Antillas Mayores, está en una zona sísmicamente activa, y aunque los tsunamis devastadores son raros, siempre debemos estar ‘alante’ con la prevención.
El COE, como siempre, actuó conforme a lo que dicta la Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgos. Esto es un ‘bacano’ porque nos demuestra que tenemos instituciones preparadas para enfrentar estos desafíos. Es vital que la población siempre esté atenta a los canales oficiales y no se deje llevar por chismes o informaciones que no vengan de fuentes confiables. En momentos así, el ‘chismoteo’ puede generar más pánico que el propio evento. La seguridad de todos ‘está de lo más bien’ cuando la información es clara y precisa.
La actividad sísmica en el Caribe es un tema complejo. Nuestra isla se asienta sobre la interacción de varias placas tectónicas, principalmente la del Caribe y la Norteamericana. Los movimientos en Venezuela, aunque distantes, pueden tener un eco en nuestra región debido a la conectividad de estas placas. Por ejemplo, la Falla Enriquillo-Plantain Garden, que atraviesa el sur de la isla, es una de las más conocidas y ha sido fuente de terremotos históricos. Entender este contexto geológico nos ayuda a comprender mejor por qué el COE actúa con tanta precaución y por qué estas alertas, aunque al final sean levantadas, son necesarias.
En definitiva, esta vez fue un ‘susto’ con final feliz. Pero nos sirve de recordatorio para que siempre estemos preparados, que sepamos qué hacer y a quién acudir en caso de emergencia. La prevención es la clave para que, cuando llegue la ‘vaina’ de verdad, no nos agarre con los pantalones abajo. ¡Así que ya ustedes saben, ‘klk’! A seguir las recomendaciones de los expertos y a mantener la calma.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




