¡Ay, mi gente! Se está cocinando algo grande en el Congreso, y es que el ‘coro’ de Diputados se ha puesto las pilas para darle un empuje significativo al Proyecto de Ley del Sistema Nacional de Cuidados. En un intercambio bien ‘chulo’ que reunió a legisladores y organismos internacionales, se armó un debate profundo sobre la ruta crítica y la abogacía parlamentaria que permitan sacar esta vaina adelante de una vez por todas. La vicepresidenta Dahruelly D’ Aza lo dijo bien claro: cuando se trabaja en equipo, se logran cosas que ni te imaginas, y esta colaboración entre ambas cámaras es la muestra fehaciente de que el país avanza. La ‘Ley de Cuidados’ no es solo un papel, es una necesidad urgente para el pueblo dominicano, ¡se los digo yo!
Y es que no es un secreto para nadie que, en algún momento de la vida, todos necesitamos que nos cuiden, desde que nacemos hasta cuando la edad nos va pesando o si nos toca vivir con alguna discapacidad. Pero, ¿quién asume esa responsabilidad? Históricamente, en nuestro país y en el mundo, esa carga ha recaído mayormente sobre los hombros de las mujeres. La ministra de la Mujer, Gloria Reyes, hizo hincapié en esto, resaltando cómo esta situación frena el desarrollo de muchas jóvenes que se ven obligadas a dejar de estudiar o trabajar para dedicarse al cuidado de un familiar, afectando no solo su bienestar personal sino también su aporte a la economía familiar.
Aquí la cosa no es de relajo, porque estamos hablando de una verdadera ‘economía del cuidado’, una vaina que puede generar un viaje de empleos nuevos y dignos, y potenciar el desarrollo económico del país de una manera que quizás no habíamos visualizado a fondo. Actualmente, ya el Estado está invirtiendo más de once mil millones de pesos en políticas de cuidado, pero lo que se busca con esta ley es organizar, visibilizar y eficientizar ese gasto, dándole una institucionalidad sólida y añadiendo nuevos componentes, como el servicio de atención domiciliaria que se ha venido trabajando con aliados como el BID, Supérate y CONAPE. ¡Imagínense el impacto que eso tendría!
No estamos inventando la rueda, mi gente. Otros países ya tienen su vaina organizada con legislaciones de cuidados, y eso nos da la certeza de que aquí también podemos hacerlo. Representantes de ONU Mujeres, como Melissa Jaar, nos tiraron los cinco ejes clave para que esta ley sea un éxito rotundo: reconocer el valor del cuidado, reducir la sobrecarga de las mujeres, redistribuir esas responsabilidades entre todos (familia, Estado, comunidad y sector privado), recompensar a quienes cuidan con condiciones de trabajo justas y darles voz en las decisiones. Es decir, que el ‘tigueraje’ que se faja cuidando, también tenga sus derechos garantizados.
La idea es construir una ley que sea lo más ‘posible’ y viable para nuestra realidad dominicana, escuchando con franqueza a los legisladores de las comisiones de Género, Trabajo, Salud y Presupuesto para ajustar y agregar lo que haga falta. Al final del día, la aprobación de esta ley no solo sería un paso gigante hacia la equidad de género y la justicia social, sino que también fortalecería los derechos humanos de todo el pueblo. Así que, ¡a seguir dándole pa’lante con esta iniciativa que promete ser un verdadero cambio de juego para la nación!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




