¡Klk mi gente! El país está cogiendo un ‘calorón’ de madre y el Ministerio de Salud, de una vez, ha salido al frente para que nadie se quede en el aire con esto. No es para menos, porque las temperaturas están que arden, y el riesgo de sufrir un golpe de calor es más real que el tapón de la Duarte. Así que, a tomar nota, porque la salud no es ‘chercha’ y la prevención del golpe de calor es la clave para pasar esta ola de calor sin mayores percances. La vaina es sencilla: hay que cuidarse, sobre todo los más vulnerables, como nuestros abuelos, los niñitos chiquitos, las embarazadas y la gente que ya tiene sus achaques con enfermedades crónicas. Para ellos, el riesgo es un viaje de alto.
Una de las recomendaciones que no falla y que todos deberíamos hacer es mantenerse hidratado, pero no ‘a medias’, sino como si fueras un camello en el desierto. Agua por un tubo y siete llaves, incluso si no sientes sed. Aquí en la República, tenemos un coro de frutas jevisimas que nos ayudan con eso: sandía, melón, piña, que son ricas y refrescantes. Aparte del agua, el Ministerio de Salud hace hincapié en que evitemos el sol en las horas pico, o sea, entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde, cuando el sol está más ‘candente’. Si tienes que salir, protégete con un sombrero, gafas y ropa clarita y holgada, de esas que el viento pasa sin problema. Y si puedes quedarte en un lugar fresco, ¡mucho mejor!
El fenómeno del golpe de calor no es un chiste; es una emergencia médica que puede ponerse bien fea si no se actúa a tiempo. Es cuando tu cuerpo dice ‘¡ya no puedo más!’ y pierde la capacidad de regular su temperatura por tanta exposición al sol o por el esfuerzo físico excesivo. Asegún los expertos, un golpe de calor puede manifestarse con síntomas como piel caliente y seca, un dolor de cabeza que te parte el alma, mareos, confusión, náuseas y hasta calambres musculares. En los casos más graves, la gente puede perder el conocimiento, ¡y eso sí que es para correr! Por eso, si ves a alguien con estos síntomas, trasládalo a la sombra, aflójale la ropa, ponle pañitos húmedos y dale agua si está consciente. Pero lo más importante es buscar asistencia médica de inmediato, ‘sin perder un segundo’.
Además de beber agua y evitar el sol, es importante que sepamos que las bebidas alcohólicas, las que tienen cafeína o los energizantes, son como el enemigo silencioso en estos casos, porque pueden acelerar la deshidratación. Así que, ‘olvídate de esa vaina’ y opta por agua o jugos naturales. También se aconseja una alimentación ligera, priorizando frutas y vegetales frescos, que son los que tienen más agua. Y no es solo cuidarse por dentro; también hay que reforzar la higiene personal para evitar irritaciones en la piel que el calor trae. La situación meteorológica nos avisa que la sensación térmica ya ha superado los 40 grados en varias zonas, y esto es por una combinación del fenómeno de El Niño, el famoso polvo del Sahara y la radiación solar. ¡Así que no hay excusas, a cuidarse como se debe, mi gente!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




