¡Atención, mi gente! Nos ha caído como un cubo de agua fría la noticia de que la Deuda Pública Dominicana se disparó de una manera que ni te imaginas en los primeros cinco meses de este año. No es chercha, el sector público no financiero le metió un incremento de US$6,445.2 millones, una vaina que casi duplica lo que subía en un año completo en promedio desde 2021. ¿Cómo así? Eso es casi el doble del promedio anual que veíamos en los últimos años, lo que nos hace levantar una ceja y preguntar: ¿qué es lo que está pasando en la economía del patio?
Asegún los números de Hacienda, la cosa se puso más seria de lo que estábamos acostumbrados. Pasamos de US$61,549.9 millones a fines de 2025 a US$67,995.5 millones al cierre de mayo de este año. Pero la pregunta del millón es, ¿por qué si la deuda subió tanto, el porcentaje respecto al Producto Interno Bruto (PIB) casi no se movió? Apenas pasó de 48.1% a 48.3%. Aquí es donde viene el ‘tigueraje’ de los números: ¡el PIB nominal creció un viaje! Un crecimiento tan bacano que en cinco meses sumó casi lo mismo que en los cuatro años anteriores juntos. ¡Uff, qué clase de disparate!
Este fenómeno del PIB nominal, que de repente se dispara, tiene a los economistas rascándose la cabeza. Si bien la economía real ha crecido un 4.2% y la inflación acumulada está en 5.35% –elementos que suelen inflar el valor nominal–, por otro lado, el peso dominicano se ha apreciado frente al dólar en un 5%. En una situación normal, una apreciación de la moneda haría que el PIB nominal en dólares se reduzca o se mantenga, no que aumente a ese ritmo. Entonces, ¿qué cálculos se están haciendo para que el valor de todos los bienes y servicios producidos en el país se vea tan jevi en tan poco tiempo? Es una vaina que da para pensar.
La clave de este asunto está en que, al inflar el valor nominal del PIB de esa manera, se logra ‘disimular’ el peso real del endeudamiento. Si el PIB nominal no hubiera crecido con este ‘boom’ misterioso y hubiera mantenido una trayectoria más conservadora, digamos, como el incremento anual que veíamos en 2025, la deuda pública como porcentaje del PIB estaría rondando el 51.7% y no el 48.3% que nos presentan. Es decir, una diferencia que no es poca cosa y que podría generar más preocupación sobre la sostenibilidad de las finanzas del país. Un ‘bonche’ de dinero que se refleja diferente en las cuentas.
Expertos del patio como el economista Andrés ‘Andy’ Dauhajre han levantado su voz, señalando que los criterios para calcular el PIB nominal a veces resultan un misterio, con cifras que parecen ir por encima de lo que la realidad económica visible sugiere. Esta falta de claridad no es un relajo, ya que la transparencia en los datos económicos es vital para la confianza de los inversionistas y para que la gente del pueblo entienda bien dónde estamos parados. La deuda es un compromiso que nos afecta a todos, y tener las cuentas claras es un derecho de cada dominicano. ¡Hay que estar pilas con esta vaina!
En fin, mientras la Deuda Pública Dominicana sigue su ‘escalada’, es crucial que las autoridades ofrezcan una explicación detallada de cómo se calcula este PIB nominal. No es solo un número; es el reflejo de la salud económica de nuestra nación y de las decisiones que nos afectarán a todos. Estaremos al tanto de este tema, porque la economía del país es una vaina que nos involucra a todos.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




