¡Ay, mi madre! La cosa se está poniendo picante en el sector financiero de nuestra querida República Dominicana. Y es que, según el reconocido Bismark Rodríguez, socio Líder Regional de Consultoría y Head de Estrategia y Transformación en PwC Interaméricas, el patio financiero necesita ponerse bien ‘montao’ frente a los riesgos emergentes que andan rondando a nivel global. Este llamado a la acción se dio durante el XI Desayuno-Conferencia, un coro de gente ‘jevi’ organizado por el Club de Gestión de Riesgos (CGR) y PwC República Dominicana.
Aunque nuestro país cuenta con una industria financiera que se respeta, según la noticia, no estamos exentos de los mismos desafíos que enfrentan otros mercados internacionales. Por eso, Rodríguez enfatizó la urgencia de impulsar soluciones prácticas y seguras que permitan cumplir con las reglas del juego y, al mismo tiempo, generar un valor sostenible. La resiliencia financiera no es solo una palabra bonita, mi gente; es la base para que las organizaciones se mantengan y crezcan, asegurando la rentabilidad y una operación eficiente.
Uno de los puntos que destacó es la necesidad de una visión más integrada dentro de las organizaciones. El ‘tigueraje’ de trabajar de forma aislada ya no sirve; los directores financieros deben compartir sus retos con otras áreas para encontrar soluciones más ‘bacanas’. Además, la eficiencia operacional es clave, pues agencias de calificación e inversionistas le prestan un viaje de atención. Las entidades no solo deben ofrecer servicios ‘chulos’ a sus clientes, sino también generar una rentabilidad adecuada para el capital invertido.
Los riesgos actuales son diversos, desde la gestión y calidad de los datos —un gran desafío— hasta el impacto de nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA) y la automatización. Implementar estrategias alineadas con productos y servicios adecuados es crucial. Esto no solo eleva la eficiencia y rentabilidad, sino que también asegura el capital necesario para enfrentar escenarios de incertidumbre y situaciones adversas, garantizando la permanencia y competitividad en el mercado. ¡Hay que estar al día con la tecnología, o nos quedamos atrás!
Pero no todo es tecnología, ¡que va! El factor humano es de suma importancia en esta ecuación de la resiliencia. Rodríguez subrayó que las empresas deben ponerle atención al desarrollo de nuevas competencias y capacidades de sus colaboradores. Esto es vital para responder a los cambios del entorno, promover el aprendizaje continuo y fortalecer la generación de valor dentro de las organizaciones. ¡Nuestra gente es el motor, siempre!
Para cerrar con broche de oro, Carlos Rijo Montás, presidente del CGR, reiteró que es fundamental seguir promoviendo estos espacios de discusión técnica. Es a través de estos ‘coros’ que se impulsan las mejores prácticas internacionales y se fortalece la capacidad de nuestro sector financiero para responder a tiempo a los retos de hoy y del futuro. ¡Así es que se construye un país sólido, sin dar luquitas!
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