La Sociedad General de Autores, Compositores y Editores Dominicanos de Música (SGACEDOM) ha soltado una noticia que tiene a la comunidad artística hablando: su nuevo modelo de distribución de regalías, que prometen que va a traer una ‘transparencia’ que no tiene madre. Aseguran que este sistema, puesto en marcha ahora mismo, es más justo y se apega a la Ley de Derecho de Autor, defendiendo sus estatutos ante algunos cuestionamientos. En un coro con los medios, liderado por el presidente de la entidad, Kinito Méndez, explicaron todos los detalles.
Asegún los directivos de SGACEDOM, la vaina ahora es diferente a como se hacía antes. Ya no se manejan con criterios subjetivos, que eran los que traían un viaje de conflictos y desigualdades entre los autores, ¡una chercha! Ahora el reparto se basa en datos verificables y en un monitoreo real de cómo se difunden las obras musicales. Esto busca asegurar que la ‘transparencia’ no sea solo una palabra bonita, sino una realidad palpable para cada artista.
Para lograr esta mejora, SGACEDOM no se ha quedado con las manos cruzadas y contrató los servicios de una empresa internacional especializada en monitoreo musical. Esta compañía les pasa unos reportes que les permiten saber, de manera científica, cuántas veces se ejecuta públicamente cada obra. O sea, el que más se toca, más cobra, ¡así de sencillo y jevi! Además, los autores están recibiendo informes mensuales detallados del comportamiento de sus obras, una práctica que no muchas sociedades de gestión colectiva en la región implementan.
En medio de todo este bonche, el asesor legal de SGACEDOM, Joselito Bautista, salió al frente para defender los estatutos de la entidad. Explicó que la forma en que se valora el voto de los socios, basada en la explotación económica de sus obras, está de lo más bien con lo que dice la Constitución y la Ley 65-00 sobre Derecho de Autor. Argumenta que la gestión colectiva maneja derechos patrimoniales privados, por lo que la representación debe ser económica, no el clásico ‘una persona, un voto’, que es más de sindicato o de otro tipo de asociación.
Este asunto legal, que busca impugnar parte de los estatutos de SGACEDOM, fue iniciado por un grupo reducido de autores. La institución informó que el caso está en la Suprema Corte de Justicia, y ellos tienen la fe puesta en que la interpretación correcta del marco legal prevalecerá. Aseguran que la entidad está sólida y sus decisiones están bien fundamentadas, garantizando la estabilidad y el orden en el sector.
Además de poner las regalías claras y diáfanas, SGACEDOM no se ha quedado ahí, ¡qué va! Han fortalecido programas de asistencia social para sus miembros, incluyendo seguro médico, ayudas solidarias y soporte en casos de enfermedad. ¡Un apoyo bacano para todos los socios, estén activos o generen menos ingresos! También están impulsando capacitaciones en áreas como nuevas tecnologías, inteligencia artificial, propiedad intelectual y gestión musical, para que los compositores dominicanos sigan creciendo y no se queden atrás en la industria.
Para cerrar el encuentro, los directivos hicieron un llamado a la unidad a todos los autores y compositores del patio. Los invitaron a que se acerquen a la casa, a SGACEDOM, para que vean de primera mano las transformaciones y no se dejen llevar por informaciones que, según sostienen, no reflejan la realidad de la entidad. Reafirmaron su compromiso de defender los estatutos y seguir fortaleciendo una institución moderna, transparente y siempre al servicio de sus miembros. ¡Es la misión de la entidad, mi gente!
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