La persistente historia de Katrice Lee, una niña que desapareció en Alemania en 1981, ha tomado un giro que tiene a más de uno con la boca abierta. Una mujer de Estados Unidos, Heather McCord, ha cruzado ‘un viaje de’ kilómetros, llegando a Reino Unido para hacerse una prueba de ADN que, ‘asegún’ la familia de Katrice, nadie le ha pedido. Este es el más reciente ‘klk’ en un caso de desaparición que lleva más de cuatro décadas sin resolverse, manteniendo la intriga viva.
El 28 de noviembre de 1981, Katrice cumplía dos añitos en Paderborn, Alemania, donde su padre, Richard Lee, servía como sargento mayor en el contingente británico. Ese día, fue con su madre, Sharon, y su tía Wendy a un centro comercial, de esos de los Institutos de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea británicos, para comprar las cositas de su fiesta. Era día de pago de aguinaldos y el lugar estaba a reventar. La madre dejó a Katrice con la tía para buscar unas papas fritas y, al regresar a la fila, la niña ya no estaba. ¡Se formó el ‘corre-corre’ de una vez!
El padre, Richard Lee, recordó en una entrevista para la BBC en 2021 que su entrenamiento militar se activó ‘de una vez’. Llamó a todos los soldados que pudo ver y se armó un rastreo en los alrededores, pero fue en vano. Katrice Lee, simplemente, se la tragó la tierra. Este misterio se convirtió en uno de los más sonados tanto en Alemania como en el Reino Unido, con reaperturas del caso, la última en 2017, pero sin una conclusión clara. La cosa se complicó aún más por el relajo de las jurisdicciones: un suceso en suelo alemán, pero dentro de un perímetro militar británico, lo que atrasó un ‘chorro’ la investigación y la información a las autoridades alemanas.
De hecho, al principio, la Real Policía Militar británica asumió que la niña se había ahogado en un río cercano, sin explorar otras vías, lo que provocó que la Policía alemana recibiera los datos tarde y mal. La primera vez que el caso se mencionó en un periódico local fue seis semanas después de la desaparición, ¡un verdadero ‘desastre’! Aunque se rastrilló el río varias veces, nunca hubo el menor rastro. Por eso, el padre de Katrice, Richard Lee, sigue firme en su teoría de que la niña fue secuestrada. Él está convencido de que ‘alguien se llevó a Katrice y está viviendo una mentira con una familia que le ha ocultado su verdadera identidad’.
Y es aquí donde entra Heather McCord, una mujer de Staten Island, Nueva York, quien ha viajado unos 5,600 kilómetros hasta las Islas Británicas para hacerse un ADN. Ella está ‘tan convencida’ de que es Katrice Lee que organizó una campaña de financiación colectiva para costear el viaje y las pruebas. Según ella, no solo resolverá un caso de desaparición famoso, sino que también encontrará su verdadera identidad. Afirma tener ‘recuerdos confusos’ de su infancia que, ‘asegún’ ella, se vinculan con un posible caso de identidad equivocada, buscando así la justicia que cree merecer.
Sin embargo, la familia de Katrice Lee no le ha dado pie con bola a Heather. Richard Lee ha dicho que, a lo largo de los años, un ‘montón de gente’ ha aparecido diciendo ser su hija. Él ve a Heather como otro caso más, o quizás una oportunista buscando su momento de fama. Le ha criticado que viajara al Reino Unido para la prueba, porque las autoridades ya le habían informado que el procedimiento se podía hacer tranquilamente en Estados Unidos. Lee insiste en que, si Heather de verdad cree ser Katrice, debió seguir los canales adecuados de investigación.
La Policía Militar Británica ha confirmado que Heather sí llegó a un aeropuerto de Londres este mes y se hizo la prueba de ADN. Sin embargo, hasta el momento, no se han revelado los resultados, ni ha habido una conclusión oficial sobre su afirmación. Las autoridades siguen de cerca el caso, mientras que la identidad de Heather sigue sin confirmarse públicamente. La verdad es que esto no es nuevo para la familia; antes de Heather, otra mujer en Inglaterra también afirmó ser Katrice, incluso después de que una prueba de ADN la descartara. Este tipo de situaciones, como ha dicho Richard Lee, le afectan mucho a la familia, aunque él también lamenta a las personas que buscan sinceramente sus orígenes biológicos.
Más de cuatro décadas después de aquel día ‘fatídico’, el caso de Katrice Lee sigue siendo un misterio que no ha terminado. Ahora, todas las miradas están puestas en los resultados de ese examen de ADN, esperando que nos traigan alguna luz sobre una de las historias de desaparición más persistentes y ‘heavy’ de Europa.
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