¡Klk, mi gente! Aquí estamos de nuevo con una de esas noticias que nos tocan de cerca y nos ponen a pensar. El Colegio Médico Dominicano (CMD) no está en ‘vaina’ con algunas cositas del nuevo proyecto de Código Penal, y se ha puesto las pilas para depositar su propuesta de modificación antes del miércoles 15 de julio. La vaina es seria, ya que asegún ellos, hay cuatro artículos que podrían dar un pique a la práctica médica y a otros sectores que, ¡guay!, podrían verse en un aprieto por algo que no está en sus manos controlar. Esto es un ‘bacano’ esfuerzo para asegurar que nuestros doctores puedan trabajar sin un peso injusto encima, velando por la salud de todos los dominicanos.
El presidente del CMD, José Luis Peña Núñez, ha sido claro como el agua de coco: la medicina es de medios, no de resultados. Y esa es la clave de todo este ‘tigueraje’. Los artículos 8, 9, 12 y 354 son los que tienen al gremio con los ojos bien abiertos. Estos párrafos, si se aprueban tal cual, podrían hacer que los médicos carguen con culpas que no les corresponden, afectando incluso a medios de comunicación y otras empresas. La propuesta del CMD busca balancear la balanza, para que un doctor que haga lo humanamente posible con los recursos disponibles, no termine pagando por un desenlace que a veces es inevitable. Es una ‘chercha’ importante para la seguridad jurídica de los profesionales y para que la gente entienda la complejidad del ejercicio médico.
La discusión sobre el Código Penal no es de ahora, mi gente. Es un tema que lleva años en el aire, con idas y venidas, y siempre genera un ‘viaje de’ opiniones encontradas. Este instrumento legal, que busca modernizar la justicia en el país, ha sido objeto de debate intenso por diversos puntos, desde la interrupción del embarazo hasta la tipificación de ciertos delitos. Que el CMD se meta de lleno en esta discusión demuestra la importancia de su rol como defensor no solo de los médicos, sino de un sistema de salud que funcione ‘de lo más bien’ para todos. No es solo un tema de médicos, es un asunto de país, de cómo queremos que se trate la responsabilidad profesional en nuestra Quisqueya.
Un ejemplo clarito de la urgencia de estas modificaciones es el caso del doctor William Almánzar en La Vega. Este cirujano bucomaxilofacial fue detenido y acusado de supuesta mala práctica, levantando una ola de indignación y un paro nacional entre el ‘tigueraje’ médico. Imagínense la ‘vaina’: primero se dijo que ni siquiera era médico, que no tenía exequátur. Pero el CMD se puso los pantalones y demostró con pruebas que el doctor Almánzar es un profesional graduado y colegiado. Al final, las acusaciones variaron y fue puesto en libertad con medidas de coerción. Este episodio encendió las alarmas y dejó más que claro la necesidad de un marco legal justo y bien definido que no deje a nuestros galenos a la merced de interpretaciones ligeras.
Las implicaciones de un Código Penal que no contemple la realidad de la práctica médica son graves. Podría llevar a una medicina defensiva, donde los profesionales prefieran no realizar procedimientos de alto riesgo por miedo a consecuencias legales, incluso si son vitales para el paciente. Esto no solo afecta la calidad de la atención, sino que también desincentiva la especialización en áreas complejas. El CMD, al pedir una reunión con las Comisiones de Justicia de ambas Cámaras, busca precisamente eso: que se entienda la particularidad del trabajo médico y que cualquier ‘modificación’ sea para el porvenir de la sociedad dominicana, y no para crear más ‘complicaciones’.
El gremio ha dejado claro que estará atento a cualquier ‘modificación’ que no esté en sintonía con el ejercicio médico dominicano, y eso es ‘chulo’ porque nos da la seguridad de que hay quien vela por los intereses de un sector tan vital. La intención es clara: un Código Penal que sea justo, que respete la labor de los profesionales y que, a la vez, garantice la protección de los ciudadanos. Es un equilibrio delicado, pero con la participación del CMD, se busca que la ‘vaina’ quede bien cuadrada para el futuro de la salud en nuestra patria. La propuesta es un paso adelante para evitar que se repitan situaciones como la del doctor Almánzar, y asegurar que la justicia se aplique con conocimiento de causa.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



