En la República Dominicana, donde el ‘tigueraje’ del mercado laboral siempre está en movimiento, la XXVII Encuesta de Compensación y Beneficios 2026 de Macros Consulting nos ha tirado una luz de lo más ‘jevi’ sobre cómo anda la gestión del talento. Resulta que el 85% de las empresas del patio se fajó a dar aumentos salariales durante 2026, una señal clara de que, a pesar de los desafíos, aquí se le está metiendo corazón al capital humano. Esta vaina no es poca cosa, eh, es la investigación más completa y certificada de nuestro mercado, una herramienta vital para presidentes, financieros y gerentes de Gestión Humana que andan buscando la verdad.
El aumento promedio en los sueldos, para esas empresas que se decidieron a ajustar, fue de un 9%, un dato que ‘bacano’ para cualquiera que esté buscando mejorar sus ingresos. Las razones detrás de estos ajustes son las que ya conocemos: los reajustes generales que siempre se necesitan, la inflación que le ‘da en la madre’ al poder adquisitivo, y por supuesto, el buen desempeño de los empleados, porque aquí al que trabaja bien, se le reconoce, ¡claro que sí! Estos incrementos reflejan un esfuerzo consciente por mantener a la gente motivada y productiva, algo crucial para la competitividad del país.
A pesar de este panorama alentador, hay que ponerle atención a que el crecimiento promedio de los sueldos a nivel general fue de 4.62%, un poco por debajo del 5.44% del año anterior. Esto no significa que las empresas no estén invirtiendo; más bien indica que están siendo más ‘asegura’ítas’ y eficientes con los recursos. Es un equilibrio entre reconocer el esfuerzo del ‘tigueraje’ y asegurar la sostenibilidad financiera a largo plazo, una estrategia que cualquier negocio, grande o chiquito, debe tener ‘de una vez’ en su mente en nuestro entorno económico.
Lo más interesante es ver cómo la compensación ha dejado de ser una simple asignación de ‘chelitos’ para convertirse en una estrategia de peso. Ya no es solo ajustar por la subida de precios, sino una herramienta para atraer ese talento ‘chulo’ y calificado que necesita el país, mantener a los colaboradores ‘enganchados’ y, al final del día, mejorar la competitividad de la empresa. Como dice Miguelina Veras de Macros Consulting, la compensación es clave para atraer, desarrollar y retener el talento que impulsa el crecimiento de las organizaciones, ¡y tiene toda la razón!
La encuesta también nos deja ver que el mercado laboral dominicano está más segmentado que nunca. Hay sectores como los servicios, las finanzas, la tecnología, la energía y la infraestructura que tienen la capacidad de ofrecer paquetes salariales más competitivos, especialmente para los puestos ejecutivos. Sin embargo, en otros sectores que son intensivos en mano de obra o con menos márgenes de ganancia, los sueldos son más ‘apreta’ítos’, lo que representa un reto ‘un viaje de grande’ para retener al personal. Es la ley de la oferta y la demanda, pero con un toque muy nuestro.
Otro dato que nos muestra la evolución es cómo los modelos de compensación se están poniendo más ‘sofisticados’. Ahora no todo es el salario fijo; los bonos, los incentivos y otros beneficios están cogiendo ‘mucho pujo’, sobre todo en los niveles gerenciales. Es una forma de reconocer el rendimiento y la contribución de una manera más dinámica, ajustándose a las realidades y necesidades actuales de un mercado cada vez más exigente y globalizado, donde la gente busca algo más allá de lo básico.
En cuanto a la brecha salarial por género, que es una ‘vaina’ que nos preocupa, la encuesta muestra una reducción gradual, aunque todavía hay diferencias. En algunos casos, los hombres pueden ganar hasta un 69% más, mientras que, donde las mujeres ganan más, la diferencia llega al 21%. Aunque se ha reducido un 24% respecto al 2025, aún queda camino por andar para lograr una equidad ‘de verdad’. La mayoría de posiciones ejecutivas siguen siendo ocupadas por hombres, mientras que las mujeres se destacan en áreas como Gestión Humana, Mercadeo y Finanzas, lo que nos da para pensar en el ‘coro’ que tenemos que hacer para cambiar esa dinámica.
Las proyecciones para el 2027 son esperanzadoras, con incrementos salariales que podrían rondar el 8%. Esto indica que las empresas tienen la intención de seguir reconociendo económicamente a su gente, aunque con una disciplina financiera que ‘está de lo más bien’ con el crecimiento moderado que se espera. Contar con información fiable es clave para el diseño de políticas salariales justas y competitivas, fortaleciendo así la equidad interna y la atracción y retención del talento que tanto necesitamos para que el país siga pa’lante.
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