¡Klk mi gente! La vaina de los combustibles aquí en la República Dominicana está ‘medio rara’, ¿o no? Mientras el petróleo a nivel mundial, el famoso WTI, baja y baja, aquí en el patio nos tienen con los precios clavados. De una vez te digo que es un ‘relajo’ que no hay quien lo entienda, ¡un abuso! Vemos cómo otros países de la región ya han aplicado rebajas, pero nosotros, ¡ná de ná! El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, como si estuviéramos en una burbuja, mantiene todo congelado, haciéndonos sentir que la economía dominicana vive en otro planeta. La ansiada bajada que vemos en las noticias internacionales, aquí es un fantasma.
Y el chivo amarrado se sabe la historia: detrás de este tranque, está el bendito tema de los subsidios. Resulta que cuando el crudo estaba por las nubes, el Gobierno metió la mano para que no sintiéramos el golpe tan fuerte, lo cual fue ‘bacano’ en su momento. Pero ahora, que los precios internacionales están en el piso, ese dinerito que debería traducirse en un alivio para el bolsillo del dominicano, se lo están tragando para saldar esas deudas viejas. Es como si el consumidor de hoy estuviera pagando las botellas de ayer, ¡un tremendo ‘tigueraje’! Esto afecta directamente la ‘canasta básica’, haciendo que la vida se ponga más cara para el ciudadano de a pie.
Lo ‘jevi’ de todo esto es que, como si fuera poco, la ‘chercha’ de los precios no termina ahí. En las estaciones de expendio, si sacas tu tarjeta para pagar, te meten un cobro adicional por galón. ¡Es el colmo! Los dueños de bombas, asegurando que ellos no asumen esa comisión del verifón, te empujan a sacar efectivo, ¡poniendo a la gente en riesgo en este relajo de la seguridad! ¿Vamos para atrás como el cangrejo, volviendo a los tiempos de andar con la paca? Es una vaina que desincentiva el uso de métodos de pago seguros y, de paso, te deja el bolsillo más vacío.
Esta ‘estabilidad’ de precios, que solo beneficia al que recauda, está apretando los salarios y disparando el costo de todo. El transporte público, vital para el ‘coro’ diario, ya subió en un viaje de rutas, dejando al trabajador sin aliento. La gente se pregunta, ‘klk con la fórmula’, ¿es un secreto de estado o qué? ¿Por qué la transparencia no es una prioridad? Necesitamos una política de combustibles que sea justa, que cuando el petróleo baje, lo sintamos de una vez, no que se quede en el limbo de las oficinas oficiales.
Al final, la ‘justicia aritmética’ que pide el dominicano es simple: si el dólar se enfría y el petróleo cede, la factura en la bomba debe aligerarse con la misma rapidez que la suben. No más cuentos chinos con la “estabilidad” que nos roba las rebajas. La República Dominicana merece una gestión económica que respete a su gente, y no una que parezca ‘estar de lo más bien’ mientras el pueblo se ahoga. Es hora de que el Gobierno actúe con sentido común y ponga fin a este ‘relajo’ que nos tiene a todos con la soga al cuello.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




